Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

El nuevo VW Polo, un clásico que se luce en tecnología y seguridad

La nueva generación del hatchback podría pasar a ser un súper ventas en la Argentina. Cuáles son sus atributos y qué ventajas les sacan a sus competidores. El test drive en Brasil, previo a su llegada en enero.

El nuevo VW Polo, un clásico que se luce en tecnología y seguridad

La nueva generación del Volkswagen Polo se pondrá a la venta en la Argentina en enero, pero RPM viajó a San Pablo, Brasil, para conocer los detalles de su configuración y ponerse por primera vez al volante.

El hatchback llegará importado desde San Bernardo del Camp (SP) en seis versiones: Trendline, Comfortline y Highline, todas con caja manual de cinco velocidades o automática de seis. En todos los casos, el motor será un naftero 1.6 litros de 16 válvulas, 110 caballos de potencia y 155 Nm de torque. Es el mismo que equipan en el mercado local al Golf Comfortline y los Fox y Suran Highline.

RPM manejó en la ciudad paulista la variante más accesible, denominada Trendline Manual, en 150 kilómetros. Los precios se confirmarán al momento del lanzamiento pero Volkswagen anticipó que, si se lanzara hoy, esta versión costaría $ 320.000. La más exclusiva valdría $ 420.000.  

Al motor de esta versión del nuevo Polo le falta rebeldía, empuje, fuerza. En el ámbito urbano, es poco ágil. Se siente pesado. En rutas y autopistas, el desempeño mejora. No responde con contundencia, pero se desenvuelve con sobrado aplomo. Aquí es cuando saca a relucir su chapa de "modelo basado en una nueva plataforma global". Es un auto que está  bien plantado y no le asustan las velocidades superiores a 100 km/h.

Eso sí: es muy difícil realizar un sobrepaso en quinta, el motor es ruidoso (la insonorización del habitáculo no es la mejor) y viaja muy enroscado. A 100 km/h, roza las 3.000 rpm. Es por eso que demanda cerca de 10 litros de combustible cada 100 kilómetros. El recorrido realizado en ciudad no permitió  medir con certeza el consumo urbano.

La posición de manejo correcta es difícil de obtener porque, en la versión económica, no tiene regulación de volante (ni en altura ni en profundidad). Este ítem estará disponible desde las variantes de media gama. De todas formas, el agarre de las butacas es suficiente para un vehículo como este, sin aspiraciones deportivas, y se siente confortable. El volante tiene buen grip y es suave al tacto.

Uno de los aspectos en los que se destacará por sobre sus competidores es el espacio interior. En un trayecto del test drive, RPM viajó en los asientos traseros y comprobó que los pasajeros viajarán muy cómodos, por más que sean dos personas de hasta 1,85 metros de altura. La distancia entre ejes es de 2,56 metros.

La calidad de construcción del Polo está por debajo de la media de su segmento. Aquí, se ubica más cerca del Gol que del Golf, modelos entre los que se ubicará comercialmente. Los materiales, los encastres y las terminaciones son mejorables, aunque visualmente el habitáculo es agradable.

En materia de seguridad, será el mejor de su categoría porque todas las versiones traerán cuatro airbags (dos frontales y dos laterales), anclajes Isofix para sillas de niños y control de estabilidad, un dispositivo que ayuda a recuperar la trayectoria del vehículo cuando detecta un derrape, siempre que no se superan los límites de la física.

Desde la variante Comfortline, sumará sensores de estacionamiento traseros, faros antiniebla delanteros con funcion Cornering, respaldo de asiento trasero plegable (1/3-2/3), detalles cromados en la parrilla y llantas de aleación de 15 pulgadas, que a partir de la Comfortline Plus (la versión automática) son de 16.

Tecnológicamente también será el mejorcito entre sus pares. Las opciones Highline contarán con la segunda generación del Active Info Display, un instrumental 100% digital en una pantalla digital de 10,2 pulgadas, solución ya vista en el nuevo Passat. Además, equipará una pantalla táctil de 8 pulgadas con GPS, cámara de estacionamiento trasera, sensores de estacionamiento delanteros y control de velocidad crucero, entre otros ítems.

En conclusión, el nuevo Polo podrá ser criticado por la calidad interior en la versión que pudo testear RPM, la falta de una caja manual de seis marchas, el comportamiento del motor y el diseño exterior que lo distingue poco del resto de la gama. Pero  tendrá chances de convertirse en un súper ventas por la espaciosidad del habitáculo, el buen equipamiento de seguridad de serie, la tecnología de sus versiones tope de gama y, sobre todo, porque trae consigo un nombre que supo hacer estragos en el mercado argentino.