Cómo llegar al 0 KM en cuotas: alternativas post devaluación

Cuáles son las distintas opciones para adquirir un auto nuevo sin pagarlo al contado. La financiación, según pronostican los especialistas, será "el encanto del mercado" post devaluación.

Uno de cada dos autos que se patenta en la Argentina se comercializó a través de algún método de financiación. Esto significa que la mitad de los consumidores se inclinan por llegar al 0 kilómetro en cuotas, mes a mes. Actualmente, las compras de vehículo nuevos al contado abarcan el 53,1%, en base a datos arrojados por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara).

"Siempre es un buen momento para comprar un 0 km, pero hoy el mercado está eliminando todas las promociones por precio. La devaluación está provocando un ajuste y el consumidor tiene que estar mucho más atento", explicó a RPM el economista Dante Sica, socio fundador y director de la consultora Abeceb.

Las alternativas para adquirir un auto nuevo sin necesidad de llegar al concesionario con un maletín lleno de billetes son varias: hay planes de ahorro, créditos prendarios, préstamos personales y leasing. Cada una con sus propias ventajas y desventajas, todas comparten el mismo objetivo: ofrecer facilidades de pago para que personas (o pymes, en el caso del leasing) de medio y bajo poder adquisitivo puedan llegar al 0 km.

"Este año, el encanto del mercado estará basado en aquel que ofrezca mejores cuestiones de promoción, desde los préstamos UVA (este año los bancos quieren ir más fuerte con los UVA prendarios) hasta las financieras cautivas, que pueden tener una política más agresiva en materia de tasas", pronosticó el economista de Abeceb.

En lo que va del año, según Acara, los porcentajes más altos de autos financiados (entre el total de las ventas) le corresponden a Fiat (75,50%), Renault (55,90%), Volkswagen (47,40%), Chevrolet (45,6%) y Ford (44,90%).

El plan de ahorro

Los planes de ahorro son el método de financiación más popular por los consumidores de autos nuevos. La Asociación de Financieras de Marcas Automotrices (Afima) indica que alcanzaron un 44,3% en la primera parte del año. Su participación protagónica en el mercado prendario se mantuvo con respecto a 2017, cuando protagonizó el 46,8 por ciento de los patentamientos.

"En la Argentina, el plan de ahorro siempre brinda una solución como resguardo de valor. El usuario paga una cuota del auto que actualiza su valor, pero es una buena forma de acceder para aquel que tiene menos ingresos y no puede pagar una cuota mayor", sostiene Sica.

La participación por marca en patentamientos de plan de ahorro en 2018 la lidera Volkswagen, con el 19 por ciento. Más atrás se ubican Renault (14,8%), Chevrolet (13,9%), Ford (12,4%), Peugeot (8,4%), Citroën (3,3%), Toyota (3,2%) y Chery (0,6%).

Los planes varían según la compañía, pero como norma general tienen 60 u 84 cuotas. El que predomina es el segundo. Esto se debe a que, al fraccionar el valor total del auto en una mayor de cantidad de pagos, la inversión mensual afecta menos al bolsillo de los compradores.

Los tipos de financiación más populares son el 70/30 y el 100, aunque también hay marcas que ofrecen ambos. En el primer caso, el cliente deberá abonar el 70% de la unidad en cuotas y el 30 restante, al momento de la adjudicación. Es una herramienta muy utilizada por quienes cuentan con un vehículo usado para vender y cancelar el plan o entregar como parte de pago. En el segundo, puede financiar el valor total.

Cuando el comprador pone su firma en el contrato, la compañía automotriz le detalla cuál será el monto que tendrá que pagar hasta la finalización del mismo. Técnicamente, los planes de ahorro no tienen interés, pero eso no quiere decir que no aumentan. Por el contrario, las cuotas suben al ritmo que crece el precio de la unidad 0 km. Al ritmo de la inflación argentina, por ende, todos los meses se paga un poco más.

Para cada grupo de ahorristas, las terminales reservan dos vehículos. El primero se adjudica por sorteo y el segundo, por licitación; es decir, a quien realice la mejor oferta, siempre y cuando este se encuentre al día con el pago de su cuota mensual.

Lo dicho en el párrafo anterior acarrea una de las grandes contras de este método de financiación: la demora en la entrega de las unidades. A pesar de esto, algunas marcas empezaron a ofrecer hace tiempo la posibilidad de adjudicar antes de lo pautado. Las condiciones varían según la empresa, pero en ciertos casos los clientes pueden adjudicar en menos de un año. Para eso deben abonar una cantidad de cuotas al contado.

Si bien muchas veces el contrato satisface al comprador, es muy común encontrarse con una persona disconforme con la marca que le vendió el plan de ahorro. Los motivos son los de siempre: el flagelo de los precios disparatados a raíz de los gastos administrativos, flete y patentamiento, junto con las postergadas adjudicaciones, siempre prometidas para "el mes que viene, seguro".

Un consejo importante: antes de ingresar en un plan de ahorro, es clave que el cliente analice el ciclo de vida del modelo por el que se está suscribiendo.

Esto significa que si el auto está próximo a dejar de producirse, al momento de la entrega no estará más disponible en stock y deberá abonarse una diferencia para adjudicar un vehículo de gama superior. Lo mismo para con los rediseños o nuevas generaciones.

Crédito prendario

Es la mejor opción para aquellos compradores que tienen el deseo o la necesidad de adquirir el vehículo con inmediatez, pero no dispone del dinero para abonar el valor total del bien. El crédito prendario puede ser otorgado por bancos, financieras de automotrices o empresas privadas. Hay chances de financias hasta el 100% de la unidad.

La adquisición de un auto 0 km a través de esta vía no tiene demasiados vericuetos. El método es sencillo: el comprador paga un porcentaje del auto -si es que no optó por financiación 100%- y del resto se encarga la entidad financiera, sea cual sea.

La entrega del auto es prácticamente inmediata. Queda sujeta, simplemente, a los trámites administrativos previos a encender el motor de un vehículo por primera vez. No es una cifra exacta, pero normalmente desde que la compra se concreta, transcurren entre cinco y 10 días hábiles hasta que el dueño lo tiene en su poder.

Con este método, el valor del auto se congela y el porcentaje no abonado se divide en cuotas fijas. La entidad financiera cobra interés, pero el cliente sabrá a ciencia cierta el monto que pagará desde el primer mes hasta el último. No importa que el vehículo aumente su valor como 0 kilómetro.

Las opciones más comunes son créditos a 24 o 36 meses, lo que genera una cuota mensual más elevada respecto a lo que invierte mes a mes una persona suscripta a un plan de ahorro.

Lo del párrafo anterior cambia cuando el cliente adquirió un crédito UVA (Unidades de Valor Adquisitivo): éstos ajustan su valor mes a mes en base a la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec, de alcance nacional. La cuota del préstamo se actualiza cada treinta días.

En la mayoría de los casos, los créditos UVA se otorgan con una tasa fija cercana al 12%, en pesos, y sin gastos de otorgamiento y administrativos. Cabe aclarar que el porcentaje de financiación de los bancos varía generalmente para clientes, no clientes bancarizados y no clientes no bancarizados.

El Banco Nación, por ejemplo, presta $300.000 (es lo que vale un 0 km "base" hoy en día en la Argentina) a pagar en 60 cuotas de $6.700 para no clientes, cuyos ingresos netos sean de $26.800.

"A partir de junio, cuando la inflación empiece a descender, va a haber mucho más movimiento en el mercado" a partir de los préstamos prendarios UVA, pronostica el economista mencionado.

El mercado de préstamos de bancos y concesionarios crece un 23,3%  frente a la primera parte de 2017, según el último reporte publicado por Afima.

Por su parte, el último reporte de Acara indica que el ránking de bancos está liderado por el ICBC. Dicha entidad otorgó el 39% de los préstamos prendarios. En hasta 60 cuotas, permite financiar hasta el 70% del valor del 0 kilómetro. Santander Río y el HSBC completan el podio, con el 38 y el 12%, respectivamente. Más atrás, se ubican el Francés (4%) y el Ciudad (1%).

El leasing, interesante pero desconocido

A través de esta modalidad, el banco adquiere el vehículo y se lo presta al cliente por un período de, normalmente, entre 24 y 60 meses. A cambio, éste deberá abonar mensualmente un canon. Funciona como un alquiler, pero no hay que presentar garantía, ya que el bien funciona como tal. Se puede financiar hasta el 100%.

Durante la vigencia del contrato, el vehículo está a nombre del banco. Esto significa que quien hace uso del leasing no deberá incluirlo en la declaración de Bienes Personales.

Además, podrá deducir del Impuesto a las Ganancias el costo mensual, siempre y cuando el auto esté afectado a una actividad productiva. Sí estará a cargo de los gatos por seguro, mantenimiento, combustible, y responderá por el auto si tiene un accidente no cubierto por la aseguradora. Cuando el contrato vence, quien tomó el leasing tiene la posibilidad de adquirir el vehículo por un porcentaje que varía entre el 5 y el 30%, o puede devolvérselo al banco.

El leasing es ofrecido actualmente en la Argentina por las automotrices (Peugeot, Renault y Toyota son algunas de ellas) y también por los bancos más importantes del país, además de algunas empresas privadas. Normalmente, es exclusivo para personas jurídicas, sociedades de hecho y personas físicas con actividad comercial.  

"La Argentina todavía no logra hacer pie en el leasing por un tema cultural. Además, habría que hacerlo más atractivo desde el punto de vista impositivo. A partir del IVA y el costo de financiamiento, el Gobierno tiene mucho para trabajar. También es necesaria la estabilidad de la macro con un mercado financiero que se amplíe y que los bancos tengan una política más agresiva", explica Sica.

"Este moderno método resuelve la movilidad de las empresas a través del pago de cuotas mensuales reducidas, en plazos de 36 meses, sin desembolsos iniciales y con todos los servicios incluidos, como el mantenimiento y la extensión de la garantía", sostienen desde Peugeot Argentina.

Para comprender que se trata de una opción de nicho, va un dato ejemplificador: según Acara, durante la primera parte del año, se patentó sólo uno de cada 100 vehículos a través de este método.

Además, las operaciones se desploman un 11,7% frente al primer período de 2017, más allá de que el mercado total crece cerca del 20%.

"Es un método muy atractivo para compras corporativas, sobre todo en un mercado que tiende a comprar servicios de movilidad, y no de compra del bien. Es un tránsito y una muy buena opción", sintetiza el economista de Abeceb.

Comentarios4
William Williamsones
William Williamsones 27/05/2018 08:58:59

La verdad en Capital cada dia es más al reverendo pedo tener un auto ..

Carlos Benavides
Carlos Benavides 27/05/2018 04:47:32

al final no puso mas de lo que ya se.... tenia ganas de escribir algo....no compremos nada, nosotros los compradores podemos regular el mercado y los precios

Alfredo Leandro
Alfredo Leandro 27/05/2018 08:50:57

El 50% del valor de un auto son impuestos. El estado ladron nos despluma y los politicos millonarios.

Jose Maria Caruso
Jose Maria Caruso 26/05/2018 03:28:09

Tanto sacrificio para comprar una albondiga made in brazil!!!!


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