Torneos y eventos de polo, un negocio tras las tablas

Dopo Polo comenzó casi como un hobby, pero el emprendimiento se retroalimentó y permitió a su dueña dedicación exclusiva

Torneos y eventos de polo, un negocio tras las tablas

Martina Riviello Plaut vio en el ambiente del polo una oportunidad para desarrollarse en algo diferente a lo que venía haciendo con un perfil netamente comercial y corporativo. En 2013 creó Dopo Polo, una empresa que organiza el "detrás de tablas" de torneos y eventos de Polo en Buenos Aires.

Es un emprendimiento originalmente unipersonal, con la variable de generar fuentes de trabajo a través de contrataciones eventuales de servicios "Se creó a partir de una búsqueda personal de hacer algo que me apasione una vez que me jubilara", comenta la emprendedora. Martina se encarga de todo lo que pasa "fuera" de la cancha de juego: desde el clipping de prensa, la difusión de los torneos, actividades de entretenimiento para los más chicos, contratación de foodtrucks, stands, la recolección de premios hasta la búsqueda de sponsors.

Desde que tiene memoria – recuerda Riviello Plaut- su gran pasión fueron los caballos. La equitación siempre fue su hobby. Su hija -que era gerente operativa de un hotel- la invitó a colaborar en la organización de una exhibición de polo para inaugurar el hotel.

"Jamás había asistido a un partido de polo, por eso fui a ver varios torneos. En ese momento noté que había una gran necesidad de organizadores para este tipo de eventos", asegura. Durante tres años, realizó las dos actividades a la par hasta que decidió dedicarse full time a su proyecto.

Modelo de negocio

¿Inversión concreta de dinero?, inicialmente no hubo, fue más inversión de tiempo y trabajo enviando propuestas y respondiendo mails. "Me ocupaba absolutamente de todo", apunta. El valor monetario del tiempo está relacionado con la producción de beneficios. "¿Si recuperé la inversión inicial? Claro, generando mi propia salida laboral". Puntualmente, "esta inversión debe haber estado en el orden de los $100.000. Monto que recuperé ese mismo año".

Su gran desafío fue como entrar en un medio que desconocía completamente. Dos cosas le ayudaron: saber mucho de caballos y de ventas…y constancia. Las dos falencias que notó como espectadora fueron el poco público a pesar de ser los eventos con entrada libre y gratuita y la falta de sponsors. El resto fue fácil, tenía que generar soluciones a estas necesidades. Por lo que apostó a las Pymes, era un programa atractivo para las empresas que estuvieran interesadas en un posicionamiento de marca en un target ABC1.

Y fue así como definió su perfil de negocio: "ofrecer a los clubes un servicio con soluciones a sus necesidades" haciéndose cargo de cubrir gran parte de los gastos, como barra de tragos, catering y sonido para el after-polo, marcas que buscaran posicionamiento, entre otras funciones.

En cuanto a la facturación, "al iniciar el año nos habíamos puesto una meta de facturar por el orden de los 3 millones de pesos, pero en momentos con una economía fluctuante es preferible quedarse stand by y esperar a que se aquieten las aguas", asegura.

"En 2019 facturamos un 25% de lo proyectado, para eso tuve que reducir costos fijos al mínimo… la economía distorsionó cualquier meta y aunque pensábamos tener mucha actividad tuvimos que organizar exclusivamente los torneos más importantes, como el Abierto, La Cañada, La Copa Potrillos y el Internacional de La Esperanza Polo Club".

¿Hacia dónde se vislumbra el negocio? Hoy proyecta a ampliar la base de negocios con la gestión de nuevos servicios de asesoramiento estratégico a clubes del interior del país, a través de cursos de optimización de recursos propios para la realización de torneos locales. Por ahora, Dopo Polo no cuenta con empleados bajo relación de dependencia.

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