Pymes: el desafío de proyectarse fuera de la Argentina

En un contexto en el que las importaciones mermaron, varias industrias nacionales se atreven a volver a crecer y apuestan a llevar sus productos a otros mercados.

Pymes: el desafío de proyectarse fuera de la Argentina

Recientemente, el Gobierno lanzó un plan para dinamizar las exportaciones, con el objetivo de llegar a los u$s 193.100 millones y aumentar la cantidad de empresas exportadoras hacia 2030. Los empresarios y asociaciones afines apoyan la iniciativa y animan a las empresas de diversos sectores a capacitarse para lograrlo.

Si bien hay rubros tradicionalmente exportadores, por la calidad relativa, el valor percibido en el mundo o cuestiones que favorecen la llegada al exterior, los datos indican que en el 75% de los sectores productivos hay al menos una empresa argentina que exporta. Incluso, la exportación de servicios basados en el conocimiento tiene mucho potencial para seguir creciendo.

"Ya logramos que el Estado deje de ser un obstáculo para salir al mundo y somos el principal aliado de las empresas en su camino exportador", dice Alejandro Wagner, director general de Comercio Internacional de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, y explica que las posibilidades de expansión son grandes y que "el desafío es profundizar esta tarea y contagiar la energía exportadora a cada vez más empresas".

Son las pymes las que dinamizan la llegada al exterior. Según los especialistas, esto se debe a que sus estructuras más flexibles tienen mayor capacidad para adaptarse rápidamente a las nuevas situaciones

La clave es considerar a la exportación como un negocio a mediano y largo plazo. "Hay que dejar de pensar en vender al exterior solo cuando hay saldos de producción o ante un tipo de cambio favorable", detalla Wagner y agrega que otro de los factores a considerar es si los niveles de calidad, tipo de packaging y tendencias de consumo son los requeridos en los mercados internacionales.

Hay sectores que se están animando a exportar, incluso hubo un crecimiento de exportaciones de carne porcina, gracias a mayores compras de Rusia y la apertura del mercado chino, pero una de las características principales de la actualidad es que son las pymes las que dinamizan la llegada al exterior.

Según los especialistas, esto se debe a que sus estructuras más flexibles tienen mayor capacidad para adaptarse rápidamente a las nuevas situaciones y responder a oportunidades de nuevos nichos y mercados.

"Los rubros más importantes para exportar en el mundo son los que agregan alto valor a los recursos nacionales y utilizan trabajo calificado y de calidad para elaborarlos, tanto para bienes como para servicios", explica Adriano De Fina, gerente de la Asociación de Importadores y Exportadores de la República Argentina (Aiera), y detalla que "en especial, deben buscar nichos en sectores de países emergentes con problemáticas y necesidades similares a los de nuestra región y grado de desarrollo para crear soluciones a medida que resulten competitivas".

Además, destaca que en el contexto local lo que se busca es promover la creación de cadenas de valor para que se desarrollen, se ganen economías de escalas, se especialicen y se vuelvan competitivas. "Así podremos dinamizar sectores de la economía en diferentes regiones de todo el territorio", remarca.

Hay numerosos sectores industriales y nichos con alta capacidad, como el de los alimentos, la agroindustria, las autopartes, el sector energético, la industria química, los medicamentos, o el transporte, entre otros que podrían desarrollarse con políticas especiales que los incentiven. "En el corto plazo la exportación se volverá una actividad estratégica para dar solución a los problemas actuales que impiden nuestro desarrollo", arriesga De Fina.

Un ícono argentino

El calzado argentino es un ícono de los productos exportables, por su reconocimiento en los mercados limítrofes. "El diseño, el cuero argentino como identidad y marca país, y el valor agregado destacan a nuestro calzado en nichos específicos", explica Horacio Moschetto, coordinador de Comercio Exterior de la Cámara de la Industria del Calzado, y detalla que "en nuestro sector los exportadores son mayormente pymes".

Durante 2018 más de 100 empresas exportaron calzado al mundo por unos u$s 10 millones. Los principales mercados de exportación fueron los países limítrofes: Chile, Uruguay, Paraguay y Brasil. Otros mercados más lejanos que también mostraron interés y dinamismo fueron Estados Unidos, Alemania, Italia, España, Holanda.

"El calzado de cuero lidera las exportaciones con un precio promedio en dólares de 36,30 por par", remarca Moschetto. Además, explican desde la Cámara que para lograr exportar en forma sostenible se requiere extrema dedicación de parte de quienes lideran el proyecto y una respuesta de toda la estructura para poder cumplir con los tiempos, la calidad, el desarrollo del producto y la entrega.

Durante 2018 más de 100 empresas exportaron calzado al mundo por unos u$s 10 millones. Los principales mercados de exportación fueron los países limítrofes: Chile, Uruguay, Paraguay y Brasil.

Por su parte, Virginia Tosone, directora de la marca de calzados que lleva su apellido, hace foco en su caso particular: "Estamos trabajando desde ya hace dos años para recuperar el mercado externo. Viajamos a Colombia, Chile, Perú, Estados Unidos y Japón; y estamos participando en la mesa exportadora del Ministerio de Producción, con una submesa sectorial de Calzado y Marroquinería de alta gama, con el objetivo de internacionalizar una 'marca país' en el mundo, explotando las virtudes de nuestra industria".

Uno de los aspectos principales, desarrolla Tosone, es plantearse una proyección a mediano y largo plazo. La empresaria fue seleccionada entre las 19 empresas de distintos rubros que viajarán a Japón para capacitarse en el llamado Proyecto Kaizen, una metodología de trabajo que apunta a mejorar la productividad y la competitividad en cualquier ámbito laboral. Este intercambio se logró mediante un acuerdo bilateral.

Desde Aiera enfatizan que cuanto más amplio sea el sector pyme exportador, más competitivo será y más amplia llegará a ser su visión de los negocios. Los empresarios y emprendedores deberán estar cada vez más preparados para enfrentar los nuevos desafíos que aparezcan.

Las oportunidades comienzan a aparecer, la apuesta es hacer foco en la capacitación y el asesoramiento experto. Porque, como remarca De Fina, "cuando el mercado es el mundo entero, hay que prepararse y conocer todos los aspectos que intervienen en una operación".

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