Ahora, los autos pueden tener su historia clínica

Tres jóvenes fundaron Motor Tale, dedicada a recopilar información de todo lo que vivió un vehículo usado.

Ahora, los autos pueden tener su historia clínica

Lucas Abriata, Tomás Galuccio y Tomás Venturo tenían 22 años cuando fundaron Motor Tale, una sociedad que se dedica a crear "historias clínicas" de los vehículos. Por entonces, los jóvenes cursaban el último año de la carrera de Economía Empresarial en la Universidad Torcuato Di Tella y pensaron en crear una empresa para recopilar información de todo lo que vivió un auto, como siniestros, service, mantenimiento, si el auto fue taxi o tuvo GNC, multas y deudas, entre otras cosas. "Existe un negocio similar en Estados Unidos y en España. Vimos una oportunidad para el mercado argentino y de América latina, plazas en las que hay mucha más desconfianza en un vendedor de autos usados, y en donde vale mucho más la información extra que se pueda tener", comparte Venturo.

Con una inversión inicial de u$s 5000 (ahorros propios y ayuda familiar), hoy la firma se encuentra en proceso de expansión. "Tenemos dos objetivos: crecer en información y en difusión. Para fin de año, buscamos estar presentes en el 0,5% de todas las transacciones de autos usados del país, es decir, que de una de cada 200 transferencias de autos usados, haya un informe Motor Tale de por medio, validando el estado en el que se encuentra el auto", resume Venturo.

Junto a los tres socios, trabajan dos personas: una que se dedica a data entry y otra, a análisis de bases de datos. "Brindamos información que nadie más ofrece: datos históricos de eventos que vivió el auto que sirven para determinar el estado del auto usado que uno está por comprar. Nuestros competidores son las verificaciones precompra: son revisiones que realizan mecánicos, miran el auto. Pero la realidad es que son cosas distintas y que se ven complementarias", comenta Venturo, quien, asimismo, maneja un emprendimiento de inmuebles y administra departamentos de alquiler temporario.

En línea, agrega: "Un mecánico en una inspección precompra no puede ver daños estructurales que estén bien escondidos porque no puede desarmar completamente el auto. Tampoco tiene forma de saber si el auto fue un taxi, pasó la VTV o si estuvo muy exigido en el pasado", comenta.

El servicio, operativo desde marzo de este año, se comercializa a través de la web de la compañía (motortale.com). Es decir, cualquier particular puede ingresar a la página, buscar por patente y obtener el informe de lo que le pasó al auto. "Así, si sos una persona buscando comprar un auto usado, podés buscar y tener mucha más información, en vez de tener que confiar en la palabra del vendedor", comparte el emprendedor, que apuesta a una rápida expansión en la región: "De cerrar contratos que impliquen compartir información con aseguradoras y terminales automotrices, la expansión es instantánea a todo el mercado".

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