Emprendedores digitales: cuando alquilar un local no es prioridad

En los últimos años surgieron una gran cantidad de emprendedores que, sin necesidad de contar con una alta inversión inicial, lograron posicionarse en el mercado.

Emprendedores digitales: cuando alquilar un local no es prioridad

Yazmin atiende el teléfono y aclara que está en Once, eligiendo materiales y comprando telas. Apenas empieza a responder la segunda pregunta, interrumpe "Hola, qué tal, ¿me das tres metros de cinta negra por favor? De esa, ¡gracias!". Sigue respondiendo. Cuenta que lleva el comercio en la sangre desde siempre, que comenzó haciendo unas bombachas en colaboración con otra emprendedora para la navidad de 2015, que les fue bien y que decidió probar con un Instagram propio. Y que fue creciendo.

Yazmin vuelve a interrumpir la entrevista, esta vez quiere seis metros de encaje rosa. Yazmin tiene 31 años y es dueña y creadora de Bang.intimates, un proyecto de lencería de autor con espíritu rock and love, "porque es rockero, pero también tiene su tinte romántico: por la paleta de colores, por las texturas. Porque mi clienta es así", que se tracciona en un 65% por ventas por Internet.

En los últimos años, surgieron una gran cantidad de emprendedores como Yazmin que, sin necesidad de contar con una alta inversión inicial ni costos fijos relevantes, lograron posicionarse en el mercado y vivir de sus propias creaciones. Hay nichos que se convierten en fenómenos cuando son masivos: el comercio minorista por Instagram, dentro de la economía digital, es uno de ellos.

Economía digital son los procesos económicos y transacciones basadas en tecnologías digitales. Abarca desde la infraestructura digital, que son las herramientas que permiten llevar a cabo las actividades, como las redes de conexión a Internet hasta los espacios en la net, como las redes sociales o las plataformas web. Y, por supuesto, el comercio digital. Es decir, la venta de bienes o servicios usando Internet.

El documento "Economía Digital: acelerado avance y desafíos que presenta", publicado en febrero por el Observatorio de la Economía Mundial de la UNSAM, destaca que la tercera revolución industrial que vivimos con la aparición de Internet, está sentando las bases para una cuarta revolución, la de la economía digital. Es decir, la aplicación de esas tecnologías en el ámbito económico. El informe registra que el sector de servicios modernos representa el 6,5 % del PBI mundial.

Millennials emprendiendo

Lo cierto es que Internet, sobre todo a través de las redes sociales, impulsó modelos de consumo alternativo en los últimos años. Los emprendedores digitales tienen un perfil distinto al de los comerciantes tradicionales, empezando por la edad: abarcan un rango etario de entre los 20 y 35 años.

Las características que comparten los jóvenes que comercian en Internet son el buen manejo y entendimiento de las redes sociales (con Instagram como protagonista), y el hecho de no contar con un elevado capital para lanzar el negocio. Sofía y Aldana empezaron hace un año y medio con Ninja, un emprendimiento que comercializa principalmente remeras estampadas.

El documento "Economía Digital: acelerado avance y desafíos que presenta", publicado en febrero por el Observatorio de la Economía Mundial de la UNSAM, destaca que la tercera revolución industrial que vivimos con la aparición de internet, está sentando las bases para una cuarta revolución, la de la economía digital.

Se conocieron trabajando de vendedoras en un local de ropa, y "surgió la idea, no hubo un por qué de la selección de un producto en particular, sino que fueron más las ganas de hacer algo propio". Sofía cuenta que tiraron la primera piedra, y fueron viendo la respuesta.

Hoy, Ninja tiene 11,1 millones de seguidores y permite que las estudiantes vivan de su propio emprendimiento.

El ¿sueño? del local propio

Jorge y Bárbara son padre e hija, y también son socios. Viven de La Huerta Orgánica (LHO), una huerta certificada que vende bolsones de hortalizas y productos orgánicos en determinados puntos de retiro o envíos a domicilio, previo encargo. Su proyecto se tracciona digitalmente: de la huerta en Virrey del Pino y Mercedes, a los barrios de los clientes.

Bárbara cuenta que, en un principio, solo se encargaban de la parte de producción y no tenían muy claro de qué manera iban a venderlo hasta que las redes tomaron un rol tan importante que les marcaron claramente el camino.

"Yo soy licenciada en marketing, con especialidad en digital y fui planeando estrategias". En un principio, la dificultad en la comercialización los hizo transitar donando las verduras que sobraban. Pero cuando Bárbara renunció a su vida de bancaria y se volcó de lleno en las redes, LHO se fue posicionando. Agrega: "Habíamos barajado tener un local, pero nos dimos cuenta que este era el camino, el de Instagram". También venden por Facebook y Whatsapp.

Cualquier canal habilitado para contactarse directo con el cliente, puede ser un canal de venta. Bárbara agrega que el objetivo siguiente, más que tener un local, sería llegar a más lugares. "Y al contrario, un local te limita. Es un costo muy alto que se puede invertir en comunicación, logística, packaging. El modelo funciona virtualmente".

Mariana Ragonese, que tiene un emprendimiento de joyería contemporánea 100% digital, L'Élephant Joyas, coincide: "Me veo atendiendo en el taller o algo colectivo, pero no deseo tener un local a la calle porque no es tan necesario en estos tiempos".

El agregado de valor de Instagram

"El Instagram es una ventana a lo que vos estás haciendo. Podes mostrar el proceso, la trazabilidad, responder preguntas tanto de la producción como de la comercialización en primera persona. La información es poder", describe una de las encargadas de LHO. Los emprendedores coinciden en las dos mayores ventajas de Instagram. Permite mostrar el detrás de escena y generar un vínculo directo con el cliente, "Es como un alquiler directo con el dueño", ejemplifica Mariana.

Marina y Manu, la pareja detrás de verde cactus, que se dedica a la venta de macetas con forma de animales, agregan que es una excelente herramienta, porque complementa trabajo con escenas que disfrutan mostrar de la vida cotidiana, que también ayudan a darle una identidad a la marca.

Un estudio realizado por la consultora Accenture sobre cómo la optimización digital puede traccionar la economía, alarmó sobre la situación Argentina: la economía digital representa un 16,2 % del PBI de nuestro país, mientras que en Brasil el número alcanza 21,7% y en Estados Unidos, el 34%.

En tiempos de cuestionarnos las ventajas y desventajas del avance de internet, de la economía colaborativa, de la misma economía digital, existen algunos espacios que hay que aprovechar. "Las condiciones están todas dadas en este momento, porque la gente está abierta a comprar online. Hoy los menores de 30 no dudan tanto, y compran sin probarse. Antes no pasaba", anima Yazmin.

La otra cara de la moneda es que un estudio realizado por la consultora Accenture sobre cómo la optimización digital puede traccionar la economía, alarmó sobre la situación Argentina: la economía digital representa un 16,2 % del PBI de nuestro país, mientras que en Brasil el número alcanza 21,7% y en Estados Unidos, el 34%.

Complementariamente, el secretario de Modernización de la Nación, Andrés Ibarra, informó que se estima que uno de cada tres argentinos no tiene acceso y gran parte de la población cuenta con dificultades en el uso de Internet. Aún queda mucho por resolver.

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