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Trump desafía: "EE.UU. no será un campo de acogida de refugiados"

Pese a las críticas por los miles de casos de separación familiar de inmigrantes en la frontera, el presidente reafirmó su política de "tolerancia cero" con los indocumentados

El presidente de EE.UU. promueve la antítesis del "sueño americano"

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El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró que su país no se convertirá "en un campo de acogida de refugiados", en plena polémica por la separación de menores de sus familias tras cruzar ilegalmente la frontera con México. "Estados Unidos no será un campo de inmigrantes y no será un campo de acogida de refugiados. Lo que está ocurriendo en Europa y otros lugares, no lo permitiré, no bajo mi vigilancia", dijo Trump en la Casa Blanca.

Ante los dramáticos reportes del fin de semana sobre la situación de estos menores alojados en almacenes reconvertidos en centros de detención temporal, y algunos dentro de recintos divididos como jaulas, Trump apuntó a Europa. "Un gran error por parte de toda Europa es aceptar a millones de personas que radical y violentamente han cambiado su cultura", tuiteó. Además opinó que "el pueblo alemán le está dando la espalda a sus gobernantes debido a que la inmigración está sacudiendo la débil coalición de Berlín".

Según el mandatario, entre los inmigrantes que buscan entrar al país hay personas "que pueden ser asesinos y ladrones, y muchas cosas más. Queremos un país seguro, y eso empieza en la frontera. Y así será".

Según datos oficiales, entre el 5 de mayo y el 9 de junio 2342 niños fueron separados de sus familias al ingresar clandestinamente a EE.UU., en una medida que desató una ola de indignación generalizada en el país.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, dijo que el Gobierno no pedirá "disculpas" y aseguró que "las acciones ilegales tienen consecuencias". "Este Gobierno tiene un mensaje sencillo: Si cruzas la frontera de manera ilegal, serás procesado", subrayó.

La pasada semana, el departamento dirigido por Nielsen confirmó la separación de sus familias de cerca de 2000 menores inmigrantes en la frontera con México en un plazo de seis semanas, en el marco de la política de "tolerancia cero" contra la inmigración ilegal, impulsada por Trump.

Estas acciones generaron una ola de rechazo entre la oposición demócrata, también entre republicanos y en grupos de defensa de los derechos de los inmigrantes. Pero el rechazo más sorprendente fue de la propia esposa del mandatario, Melania Trump, quien "odia ver a los niños separados de sus familias (...)", dijo su portavoz, Stephanie Grisham. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó su preocupación por a nueva política migratoria conocida como "tolerancia cero" para disuadir la migración separando a niños y niñas de sus padres y madres, e instó a las autoridades de EE.UU. a priorizar el respeto a los DDHH en sus políticas y prácticas.

Comentarios1
Funes Forfai
Funes Forfai 19/06/2018 11:00:49

"Podremos sembrar hambre, muerte, miseria, guerra y peste en cualquier lugar del mundo, pero después no nos haremos cargo de sus frutos", agegó.

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