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SÁBADO 23/03/2019

Cae $ 50.000 millones el stock de plazos fijos en el mes

Ante la baja de tasas y el posible repunte de la divisa, los ahorristas no renuevan sus depósitos y varios prefieren ir dolarizando carteras previo al cierre de listas del 22 de junio

Cae $ 50.000 millones el stock de plazos fijos en el mes

Si bien las PASO serán el 11 de agosto, las presidenciales el 27 de octubre y el eventual ballotage el 24 de noviembre, ante la incertidumbre reinante, hay una fecha clave previa a todas estas que miran los inversores. Se trata del 22 de junio, fecha en la que vence el plazo para la presentación de listas de precandidatos para las primarias, momento en que finalmente se sabrá si Cristina Kirchner irá o no por el sillón de Rivadavia.

Ante este contexto, y el descenso de las tasas de interés que pagan los bancos, varios ahorristas no están renovando sus plazos fijos en pesos y optando por ir dolarizando de a poco sus portfolios.

Según se desprende de información del Banco Central (BCRA), el stock de plazos fijos se derrumbaron $ 50.000 millones en los primeros 13 días de febrero. De $ 1.548.715 millones que había el 31 de enero, cayó a 1.498.211 millones el 13 de este mes, último dato disponible.

En caja de ahorro también descendieron: de $ 579.380 millones a $ 513.348 millones en el mismo período. Los únicos que avanzaron fueron los depósitos UVA ajustados por inflación, de apenas $ 24.326 millones a $ 24.761 millones y las cuentas corrientes, de $ 556.596 millones a $ 597.820 millones.

De todas formas, el total de los depósitos tuvo una merma de casi $ 60.000 millones en los primeros 13 días de febrero, al bajar de 2.791.325 millones a $ 2.734.649 millones.

¿Qué podría pasar en los próximos días? Desde Ecolatina, apuestan a que la tasa de interés interrumpiría su proceso bajista y el dólar se recuperaría: “Una vez que se acerque el desarme obligado de Leliq (al cierre de febrero, marzo y abril) su renovación total no será una posibilidad, de modo que restará ver a cuál de estas opciones se destina el excedente de liquidez. A juzgar por la incertidumbre electoral y las magras perspectivas de actividad, la dolarización luce plausible. Por lo tanto, el sendero bajista de la tasa de interés se interrumpiría, e incluso es posible que se revierta a medida que se materialice el desarme de Leliq. No obstante, vale destacar que el costo de financiamiento no volvería a los niveles astronómicos del cuarto trimestre del año pasado, sino que se acercaría a los de comienzos de este año”, precisan desde la consultora fundada por Roberto Lavagna .

Desde Consultatio advierten que la estrategia de baja de tasas y la estabilidad del tipo de cambio podrían llegar a ponerse en duda para los próximos meses, si se confirma con el paso del tiempo un sendero inflacionario mayor al previsto: “En este sentido, los bonos con CER, cuyos rendimientos se encuentran alrededor del 7% de tasa real, se verían beneficiados y podrían llegar a obtener un rendimiento superior al de las Lecaps”.

"En estas primeras semanas de 2019 los ahorristas privilegian las colocaciones a tasas fijas sobre las colocaciones ajustables por UVA. Entendemos que el principal argumento para esta elección lo constituyó la percepción de que las tasas fijas resultan positivas respecto al ajuste por inflación”, señalan desde la gerencia financiera del Credicoop.

A su vez, agregan que la baja de las tasas fijas podrán dar oportunidad a un nuevo desarrollo de las colocaciones ajustables: “Complementariamente el plazo mínimo de unas y otras colocaciones parece también inclinar la preferencia por las colocaciones a tasa fija, en particular en un año que podría traer semanas de volatilidad en las variables financieras‘.

Mauro Mazza, de Bull Market Brokers, revela que muchos fondos comunes de inversión que hacían UVA migraron a tasa variable o a Badlar, ya que están viendo que la inflación baja a partir de marzo y sobre todo en abril, mayo y junio, mientras a la Badlar la observan estabilzándose en valores de 34 o 35%: “Además, los FCI consiguen tasa preferencial por depósitos: la famosa TM20 (depósitos mayores a $ 20 millones)”. 

A su entender, se trata de una manera silenciosa de ver qué piensan los gerentes de cartera sobre qué pasará con los índices de inflación: “Mucho mejor que el precio de un bono o lo que estiman. Acá se juega guita de verdad”.

Además, hay tanta competencia entre los fondos que obliga a tener un buen view para no perder los clientes. Hoy con los supermercados de fondos el ahorrista tiene mucha libertad para migrar de uno a otro.