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IDEA: la cumbre derrochó optimismo económico y sintonía con el Gobierno

Quedó en claro que los ejecutivos celebran la coincidencia de su agenda con la de la Rosada. Macri y Vidal fueron las estrellas del encuentro. Hubo algunas precisiones: el modo de la reforma laboral, quiénes componen el círculo rojo y pocas más. Un resumen de lo que pasó.

IDEA: la cumbre derrochó optimismo económico y sintonía con el Gobierno

El calor con el que los empresarios recibieron al Gobierno contrastó con el frío de Mar de Plata. Hubo aplausos para todos los funcionarios y un derroche de optimismo que hasta podría parecer excesivo. El 53 Coloquio de IDEA se convirtió en un escenario ideal para que lo cerrara un comodísimo presidente Mauricio Macri, aplaudido de pie y con risas del auditorio para cada una de sus bromas.

Durante tres días, centenares de ejecutivos de empresas de primera línea, locales y multinacionales, asistieron a las “charlas”, exposiciones y paneles en el Sheraton de Mar del Plata, donde hubo espacio para voces extrañas al ambiente –las de los basquetbolistas de la generación dorada, Cris Morena o Mario Pergolini, por ejemplo- y para encuentros entre gremialistas y empresarios.

El optimismo de los empresarios quedó plasmado en la encuesta que realiza cada año D’Alessio Irol en el marco del coloquio: entre 8 y 9 de cada 10 ejecutivos que respondieron la encuesta evaluaron que la economía está mejor que hace seis meses y que estará mejor aún dentro de seis meses. El sondeo muestra también proyecciones positivas de empleo, ventas y rentabilidad y, según Eduardo D’Alessio, anticipa para el año que viene un alto nivel de inversiones y “un envión inédito” para la economía. El único gris en el sondeo es lo que esperan para las exportaciones.

Los empresarios festejan el cambio de clima y la recuperación de la economía. Algunos, muy pocos, piden poner algo de realismo (“los resultados de las reformas no van a ser inmediatos”, advierten). Pero una inmensa mayoría celebraabiertamente la disposición del Gobierno al diálogo y que se incluyan en la agenda temas de mediano y largo plazo. En este coloquio hubo más presidentes de compañías que en otros, y hasta cambió la disposición de muchos a hablar. La “euforia” no pudo ser aplacada ni siquiera por el muy mal dato de inflación de septiembre que llegó en el medio del encuentro.

A ese coloquio llegaron los cuatro principales referentes del oficialismo: además de Macri, la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Y todos fueron muy bien recibidos y celebrados con aplausos.

Entre otras cosas, el encuentro dejó la confirmación de que el Gobierno apostará no por una reforma laboral integral sino a los acuerdos sectoriales; que la prometida reforma impositiva ocupa el primer lugar en la agenda de prioridades de los empresarios, y que el Gobierno apuntará a la boleta única en papel si no consigue pasar la boleta única electrónica.

Qué pasó el miércoles

La “preinauguración” fue con una cena en la que hubo 55 mesas, con más de 600 participantes, la mayor parte de ellos presidentes, CEOs y gerentes de empresas de primera línea, pero también referentes políticos y sindicales.

Javier Goñi, el presidente de IDEA y gerente general de Ledesma, presentó en su discurso el nuevo isologo de IDEA, que busca resumir las ideas de “punto de encuentro”, “formación e intercambio” e “incidencia”.

La “estrella” de la noche fue Vidal, cuya “charla” con Rosario Altgelt, directora de IDEA y gerenta general de LATAM, tuvo atención dedicada de los empresarios y aplausos cerrados. Estuvo centrada en su experiencia hasta hoy como gobernadora y en los aportes que, dice, tienen que hacer todos los argentinos, con mayor responsabilidad de la dirigencia, para que el país cambie.

Tras la cena, se presentó el “caso de éxito” de la generación dorada del básquet argentino –sobre la importancia del trabajo en equipo-, con espacio para anécdotas como que estaban tan compenetrados como grupo que Fabricio Oberto, que no jugó la final de 2004, recordó que “Pepe” Sánchez se había olvidado de que él no la había jugado y que hasta el propio Oberto no lo recordaba.

Qué pasó el jueves

Lo más destacado del jueves fue el paso por el Sheraton del jefe de Gabinete, Marcos Peña; la exposición del periodista Jorge Lanata y, fuera de la agenda oficial, los encuentros entre empresarios y sindicalistas.

Los gremialistas, que se movían en grupo, compartieron un almuerzo con empresarios en el que la conclusión general que la “reforma laboral” será sector por sector, tesis que se impondría sobre la de una reforma general. El viernes fue el propio Macri el que insistió en esa línea.

Hubo otro almuerzo destacado, en el que se habló de la plata negra de la política. Empresarios, sindicalistas, políticos, periodistas, abogados, jueces y economistas concluyeron en consolidar un documento conjunto -a partir de propuestas de organismos como Cippec, Poder Ciudadano y Fundación RAP- para impulsar proyecto de ley sobre el financiamiento de la política.

Como principal orador del día, Peña volvió a demostrar que es uno de los mejores alumnos de Jaime Durán Barba, al tiempo que planteó que "no hay que pensar en una reforma, sino en una agenda de reformas".

La oradora “distinta” del día fue Cris Morena, una de las más aplaudidas. Les pidió a los empresarios que "tengan un gran respeto por su niño interior, que alguna vez tuvieron, y preguntarse si ese niño quisiera vivir este tipo de futuro".

Lanata fue otro de los que  se llevó muchos aplausos pese a disparar contra los empresarios por su actitud frente al kirchnerismo: “No puedo creer que gente con tanta plata sea cobarde”.

En el medio, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, ratificó su promesa de que la Villa 31 tendrá su red de servicios para mediados del año que viene y Graciela Fernández Meijide recordó distintas etapas de su vida en correlación con las diferentes fases de la historia del país y de los organismos que acompañaron su lucha.

La segunda jornada cerró con la ya tradicional cena que organizan el HSBC y QBE, con “islas” de algunos de los cocineros más conocidos del país, cócteles y un show en vivo de Agapornis.

Qué pasó el viernes

La agenda del viernes tuvo una primera mañana centrada en innovación y los desafíos de la tecnología en la que se destacaron en especial dos paneles que precedieron al almuerzo: los que compartieron Paolo Rocca, presidente de Techint, y Marcos Galperín, CEO de MercadoLibre, sobre “El juego de las superficies”, y el de Miguel Gutiérrez (YPF), Daniel Herrero (Toyota) y Guillermo Pereyra (sindicato petrolero de Neuquén, Río Negro y La Pampa) -Ricardo Pignanelli finalmente no pudo asistir-  sobre “el juego de la cooperación”.

Hubo un panel sobre Justicia y hubo un cuasi debate entre los legisladores Diego Bossio, Graciela Camaño, Emilio Monzó, Mario Negri y Miguel Ángel Pichetto, quienes coincidieron en la necesaria búsqueda de consensos en el Congreso.

El cierre quedó para Macri, “entrevistado” por  Javier Goñi, presidente de IDEA y gerente general de Ledesma, y Gastón Remy, titular de este coloquio y de Dow Argentina. Durante la charla, recordó sus orígenes empresarios y habló de educación, justicia, integración con el mundo y marcos regulatorios, entre otras cosas. Habló del empleo el empleo y confirmó que, en la refoima laboral, el Gobierno irá por los acuerdos sector por sector más que una gran reforma. Insistió en un concepto con el que el macrismo viene machacando: “Al país lo hacemos todos”. Estuvo todo el tiempo muy cómodo, ante un público que le era claramente favorable. Le preguntaron por el círculo rojo y, rápido, contestó: “Acá son todos del círculo rojo, no tengan dudas”. La chanza fue festejada.