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Jueves 4.1.2018
DÓLAR
/
MERVAL

Las dos inflaciones con las que tiene que luchar el Gobierno, la de pesos y la de dólares

La inflación es un potro difícil de domar. No pudo el kirchnerismo, que le sumó leña al fuego, y le resulta difícil al gobierno actual. En diciembre volvió a subir. Fue 3,1%, alcanzó casi el 25% anual, sobrepasó 8 puntos porcentuales las metas oficiales y hasta sorprendió a las consultoras privadas que esperaban un número menor. Así, en dos años, la suba de los precios minoristas ronda el 60%. Está claro que en el último mes del año jugaron un rol importante la suba de tarifas. Una decisión que el oficialismo dejó para después de las elecciones pero que debía decidir si quería que se refleje en 2017 o en 2018.

Por el impacto de los aumentos de las tarifas de los servicios públicos los gastos del rubro de "Vivienda, agua, electricidad y gas" aumentaron 55% en todo el año pasado, dijo el Indec.

Pero está claro que más allá del reacomodamiento de tarifas, la inflación sigue siendo alta. De hecho, es la segunda de América latina, detrás de una desaforada Venezuela cuyos precios subieron 2616%. México que completó el podio tuvo una suba que no llegó al 7%.

Los números de inflación alta en la Argentina son parte de un paisaje que los ciudadanos se acostumbraron a ver. Convivir con inflación alta es parte de lo que pasa. Y tal situación tampoco es reciente, las diferentes crisis con híper incluidas son ejemplos relativamente cercanos.

Si bien la inflación preocupa, o preocupa que no se desmadre, tal vez lo que hay que preguntarse es la lógica de la cual se parte. Es decir se supone que "la inflación y el déficit paran la actividad y las inversiones" o se supone que "si no hay inflación ni déficit, la actividad se recupera y las inversiones vuelven". Cuestionable. Como dice el economista Andrés Ferrari, "lo que determina la actividad y las inversiones es el lucro que se cree que se obtendrá". Y ahí está un punto a tener cuenta. El año pasado el precio del dólar subió 17,3%, unos cuántos puntos menos que la inflación. Por ende, la Argentina tuvo una suba de costos en dólares que no solo se traslada al nivel de vida sino a la producción. Esta situación no sólo afecta la competitividad local sino que genera un éxodo del dólares al exterior vía turismo o vía sustitución de importaciones. Por ahora, el Gobierno sostiene el déficit primario con deuda, una deuda que preocupa porque no se refleja en una mejora para la economía sino en una fuga de capitales.

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Comentarios2
Cacho Andres
Cacho Andres 14/01/2018 11:28:49

Habría que preguntarle al presidente, él dijo que lo solucionaba de taquito. Hace ya 2 años. Tenemos la misma que la de los tiempos de Cristina. Y ahora estamos endeudandonos a lo pabote.

Jose Robles
Jose Robles 14/01/2018 07:30:43

Es simple. El motor del pais es el combustible. Cada vez que lo aumentan sube todo lo demas en la misma proporcion.