Lo que decimos construye: cómo usar el lenguaje para amplificar y no limitar

por  DANIEL COLOMBO

Facilitador y Máster Coach especializado en CEOs, alta gerencia, profesionales y equipos. LinkedIn Top Voice América Latina 2019. www.danielcolombo.com

1

Las 6 frases tóxicas que debés erradicar de tu vida para triunfar (y por qué)

Sin darnos cuenta, nos expresamos con el vocabulario de la limitación: vamos viendo, vale la pena y otras expresiones impactan en las acciones. Por eso, si aprendemos a cambiarlas, también dejaremos de sufrir sus efectos negativos y de carencia.

Hace tiempo leí un texto que sintetiza una serie de comportamientos acerca del vocabulario de la limitación. Se trata de una dinámica inconsciente por la cual la persona, sin darse cuenta, está restringiendo permanentemente su capacidad creativa de abundancia y prosperidad, no sólo en lo económico sino también en relaciones, trabajo y motivación.

En esos casos, el lenguaje está plagado de “ojalá”, “vamos a ver”, “hay que probar suerte”, “algún día”, “imposible”, “jamás llegaré a eso”, “las oportunidades son para los otros”: esto es limitación mental en estado puro a través del vocabulario que utilizás.

Las palabras forjan las ideas; y las ideas modelan tus pensamientos. Tus pensamientos generan emociones; y esas emociones determinan los sentimientos con que te vas a relacionar con las acciones concretas que vivís en la realidad. Si cambiás la forma de construir esta cadena, transformás el resultado.

Basado en ese texto que cité al comiento -y del que no he podido identificar el autor hasta el momento-, te invito a revisar el vocabulario de la pobreza para tomar conciencia de su enorme poder limitante cuando lo que se quiere es expandir los logros, la motivación y el éxito, ya sea como individuo o equipo de trabajo.

Los 5 secretos de Steve Jobs para tener 'amplitud mental' en los negocios

La amplitud mental es una cualidad que comparten las personas seguras de sí mismas. También influye directamente en la empresa, ya que contar con ella es abrir un mundo de posibilidades para evolucionar. Esto se traduce en la oportunidad de crecer como persona y como profesional, y, al mismo tiempo, es el pasaporte para el aprendizaje continuo.

6 FRASES TÓXICAS A ELIMINAR

Las palabras no son inocentes y están cargadas de significado; de esta forma, cada pensamiento genera un estado de conciencia, y ese estado se manifiesta tal cual en la realidad. En este sentido, las palabras que fomentan más carencia están metidas de raíz en las conversaciones, nos hablan al oído permanentemente y es por eso que se transforman en anclas pesadas que nos sumergen en la profundidad de las carencias.

Estas son las frases de tu vocabulario personal y empresarial que, si erradicás, te permitirán pasar a un esquema de expansión:

1) “POCO A POCO”

Cuando una persona o empresa comienza algo, exclaman: ¡vamos a avanzar poco a poco! La palabra “poco” significa escaso. ¿Qué imagen ves cuándo escuchas la palabra “poco”? Prestá atención a esto: "Lo haremos poco a poco" versus "Lo haremos paso a paso." La segunda expresión es más edificante, construye un cuadro mental de más fuerza.

2) “NECESITO”

Es otra expresión que se usa con mucha frecuencia y significa, exactamente, carencia. “Necesito un trabajo”, “necesito dinero”, “necesito mejorar”, “necesito apoyo” son expresiones reactivas y desde el lugar de víctima de tu realidad. Cambiá ese vocablo por “quiero” y “elijo”: “quiero dinero, quiero mejorar, elijo cambiar”. De esta forma te colocás en una posición activa, de voluntad y en movimiento hacia lo que sí querés lograr.

Por qué la 'milla extra' es clave para que tu pasión se convierta en tu trabajo... y viceversa

Posiblemente, las tres palabras más repetidas dentro de la cultura organizacional en cualquier empresa del mundo son: pasión, compromiso y responsabilidad. La cuarta es resultados. Esos tres grandes motores impulsan a las personas, tanto en forma individual como colectiva, a la posibilidad de lo imposible; a generar transformaciones que ni ellos mismos podían imaginar, y a conquistar resultados que, sin esos componentes, jamás llegarían.

3) “VOY A TRATAR”

¿Cuántas veces por día decís “voy a tratar”? Sucede que tratar no funciona, porque pone en el terreno de tu duda interna la posibilidad de lograr lo que sea. Tratar es intentar. Aunque “intentar” no significa hacerlo. “El mundo está lleno de ‘tratadistas’”, dijo alguien. Lo que se necesita es gente que haga, que actúe, que lleve a la acción lo que dice.

Cambialo por “¡Lo haré!”/”Lo haremos”. Porque cada vez que decís “voy a tratar” acostumbrás a tu mente a “intentar”, a “negociar” para que algún día-tal vez-quizás lo logres. Entonces, no negocies con tu mente: generá una orden clara y significativa para que el subconsciente respete tu decisión.

4) “VALE LA PENA”

Esta expresión es sumamente restrictiva ya que “vale la pena” es como si dijeras: “la pena tiene valor”. Y pena significa dolor, angustia, tristeza. En reemplazo de “vale la pena” declará “¡vale el esfuerzo!”, “vale la alegría”, “¡vale hacerlo realidad!”.

5) “EN LA LUCHA”

Es común que te encuentres con alguien y, al preguntarle cómo está, te responda: “En la lucha”, “Bien… ¿O te cuento?”. Esas frases están creando, a nivel inconsciente, la idea de luchar contra la vida, y eso genera que cada día se convierta en una batalla por librar. Para cambiar esta construcción restrictiva, hay que utilizar expresiones como “Muy bien”, “Excelente”, “Avanzando cada día”.

Las 7 herramientas para ser feliz en el trabajo: menos reuniones y más pausas

Más del 55% de las personas en Iberoamérica se sienten bien en sus trabajos, según diversos estudios internacionales. Son quienes ponen pasión, entusiasmo y optimismo en el quehacer cotidiano. El 45% restante pone en duda que la felicidad laboral sea siquiera posible.

6) “ES LA VIDA DEL POBRE”

Esta es LA frase a erradicar. No sólo es limitante, sino que te posiciona en un lugar de total indefensión, como si tu destino estuviese marcado por la pobreza.

En vez de decir eso, expresá: “Agradezco la vida que tengo y voy por más” o “Tengo una vida sencilla y estoy creando lo que quiero”. Recordá que una palabra es un pensamiento hablado. Y un pensamiento es una palabra o una frase en silencio. En ambos casos crean dentro tuyo una emoción, que es la que determina el comportamiento que luego llevás a la realidad en tus acciones. 

Renuncia psicológica: cuando el empleado "se va" antes de tiempo

La renuncia psicológica es una realidad en empresas y organizaciones de todo tipo y tamaño, aunque hace apenas unos años se ha visibilizado este concepto: la persona "se fue" muchos meses antes de renunciar.

Comentarios1
patricia guardia
patricia guardia 18/02/2020 01:23:44

Excelente!!!