Cierra La Abadía de Belgrano por los altos costos de mantenimiento

Cierra La Abadía de Belgrano por los altos costos de mantenimiento

La pérdida de patrocinadores y donaciones tuvo impacto directo en la administración del centro cultural. Funcionaba en un predio cedido por una orden religiosa.

La Abadía de Belgrano donde funcionaba desde 2015 el Centro de Arte y Estudios Latinoamericanos anunció su cierre por razones económicas. "Con tristeza en el corazón de nuestra institución comunicamos que La Abadía, Centro de Arte y Estudios Latinoamericanos, cerrará sus puertas al público el 23 de diciembre del presente año", expresaron en un comunicado. Sebastián Blanco, responsable de la agrupación católica que tenía la concesión por 30 años, explicó a Clarín que dependían de donaciones y de los recursos de la Ley de Mecenazgo, del gobierno porteño y que con el aumento de costos ya "no les dan las cuentas".

En 2014 La Abadía fue restaurada con motivo de la realización de la exposición Casa FOA, que busca poner en valor y refuncionalizar espacios históricos y patrimoniales muchas veces en estado de abandono o descuidados. En 2015 el edificio de la orden benedictina empezó a funcionar como centro cultural bajo la tutela del movimiento católico de origen peruano Sodalicio de Vida Cristiana, que en enero de 2018 fue intervenido por el Papa Francisco luego de que la justicia de ese país pidiera prisión para su superior, Luis Fernando Figari, acusado de violación de menores.

Los sodalicios reformaron el edificio gracias a fondos de la Ley de Mecenazgo, priorizando mantener su clima monástico. Salones de enseñanza de música para la Orquesta Infantil de La Abadía, el centro de exposiciones, un auditorio y la biblioteca formaban en conjunto el Centro de Estudios Latinoamericanos, sede en 2015 y 2016 del festival literario FILBA, entre otros eventos que tenían lugar allí. 

"Teníamos un convenio con los benedictinos por 30 años", dijo a Clarín Sebastián Blanco. "En ese momento generamos este proyecto, que respondía muy bien al edificio", cuenta. "Las perspectivas eran muy distintas, había apoyo económico de la congregación, patrocinadores concretos y tuvimos aportes de la Ley de Mecenazgo para poner en valor el edificio y programas sociales. Pero a principios de este año se nos empezó a complicar la campaña, se fueron algunos patrocinadores y desde mediados de 2018 empezamos a evaluar el cierre. El edificio tiene un mantenimiento altísimo y esos costos fueron aumentando muchísimo este año", explicaron.