El MoMA presentó en Buenos Aires su proyecto de ampliación de u$s 450.000.000

El MoMA presentó en Buenos Aires su proyecto de ampliación de u$s 450.000.000

El director del museo emblema de Nueva York brindó detalles de la obra que agregará 4000 metros cuadrados de espacio para exhibir obras. Reabrirá al público el 21 de octubre.

El director del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) Glenn D. Lowry presentó ayer en Buenos Aires el proyecto de ampliación del museo que reinaugurará el 21 de octubre con 4000 metros cuadrados más de espacio para exhibir obras y el objetivo de mostrar su colección completa a partir de rotar las muestras permanentes cada seis o nueve meses.

Sentado en la biblioteca del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) el experto brindó detalles de la obra que se lleva adelante por estos días en el Midtown y para la que se invirtieron u$s 450.000.000 aportados por privados. Argentina es la última parada de una gira mundial que incluyó presentaciones del ambicioso proyecto en Francia, Reino Unido, Alemania, Emiratos Árabes, Corea del Sur, México y Brasil, entre otros.

Además, cuando vuelva a abrir sus puertas en el otoño neoyorquino, el renovado MoMA inaugurará Sur Moderno: itinerarios de la abstracción – La donación de Patricia Phelps de Cisneros, una exhibición compuesta por piezas de artistas modernos argentinos, uruguayos, venezolanos y brasileños donadas por la filántropa al museo. La condición de preciado regalo fue que el museo ponga en marcha el Instituto de Investigación para el Estudio del Arte de América Latina Patricia Phelps de Cisneros del MoMA que hoy dirige la argentina Inés Katzenstein.

Lowry, Meister y Katzenstein durante su paso por Buenos Aires.

Acompañada por Lowry y la curadora del departamento de Fotografía del MoMA Sarah Meister, la argentina confirmó que se exhibirán artistas argentinos en la exposición permanente, aunque, consultada por El Cronista, evitó brindar nombres. "Inés nos mataría si no los exhibiéramos", agregó entre risas el director.

Respecto a la nueva forma de mostrar las obras, que hasta ahora se hacía según la disciplina, Lowry, al frente de la institución desde 1995, precisó que se correrá el eje del orden cronológico y se buscarán diálogos entre ellas al presentarlas como un conjunto. Rotarán cada seis o nueve meses para evitar "la creación de dos museos, como nos sucedía: el exhibido y el que estaba en depósito", explicó. A su vez, prometió que la performance tendrá un lugar relevante con un espacio dedicado especialmente a este tipo de presentaciones.

Noche estrellada - Vincent Van Gogh, obra clave de la colección del museo.

Considerado un emblema de la ciudad, el museo se propuso "conectar de una forma más enérgica con Nueva York", apuntó el director. Para ello, se llevará la tienda de merchandising ubicada en la planta baja al subsuelo y se utilizará ese espacio, cuyos ventanales dan a la calle, para exhibiciones.

Por su parte, el presidente de Malba y anfitrión Eduardo Costantini, recordó el largó vinculo que lo une al MoMA. Contó que la primera vez que colaboró con el museo estadounidense fue en 1986 cuando les prestó una obra y que fue el mismo Lowry quien le sugirió el nombre de su institución. “Destruyó mi ego. Estaba tan entusiasmado con el proyecto y le conté que el museo se llamaría Museo Costantini y él me sugirió que no cometiese ese error. Le debemos el nombre Malba a él”, reveló.

“He admirado el programa artístico del Malba desde el momento que nos conocimos. Hemos intentando copiarlos desde entonces. Nos tomó 20 años tener nuestro propio Tarsila (Do Amaral) y que sea tan bueno como el de ustedes”, sostuvo el director del MoMA. El museo neoyorquino adquirió en febrero de este año la primera pintura de la artista brasileña, La Luna (A Lua). Durante 2018 realizó una retrospectiva de la artista para la cual Malba prestó Aboporu, obra clave en la producción de Do Amaral y una de las joyas de la colección Costantini.

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