Claves para ver la muestra de Sergio Larrain, el fotógrafo de los mundos íntimos

El CC Borges exhibe una retrospectiva del chileno organizada por la prestigiosa agencia Magnum. Cómo abordar la obra de uno de los fotógrafos más misteriosos y melancólicos que dejó todo para dedicarse a la meditación.

Claves para ver la muestra de Sergio Larrain, el fotógrafo de los mundos íntimos

El Centro Cultural Borges exhibe la retrospectiva del fotógrafo chileno Sergio Larrain (1931-2012), organizada por la agencia Magnum de la cual él fue parte desde principios de los ’60. Son más de 150 trabajos realizados en su mayoría entre los ’50 y los ’70 en diferentes ciudades donde con técnicas y encuadres modernos inmortalizó intimidades, inocencias, pobrezas e inframundos.

Larrain tuvo una corta, pero intensa producción antes de retirarse a las montañas chilenas para dedicarse a la meditación. Cuando sus trabajos comenzaron a llamar demasiado la atención renegó de su éxito y destruyó los negativos de todo su archivo en Magnum, pero la tesón del equipo de la agencia consiguió dar con material que se había salvado del descontento de Larrain.

La retrospectiva, que ya se mostró en Chile y en Francia, llegó a Buenos Aires y se podrá visitar hasta fines de febrero. A continuación, algunas claves para abordar en profundidad el mundo de Larrain.

La Agencia Magnum

Larrain ingresó a la prestigiosa agencia de fotógrafos en 1959. Llegó hasta allí de la mano del  francés Henri Cartier-Bresson, uno de sus fundadores. Magnum, que supo tener en su plantilla a Robert Capa, se caracteriza por el nivel artístico de sus producciones y por tratarse de una de las primeras cooperativas de fotógrafos donde los autores tenían los derechos de sus trabajos. En 1958 Larrain comienza a colaborar con la agencia para la cual realiza un recordado reportaje sobre el capo de la mafia siciliana Giuseppe Rosso y extiende su viaje por todo Italia donde realizará imágenes que remiten inevitablemente al neorrealismo italiano.

Valparaíso

Entre las fotografías más recordadas de Larrain figuran las tomadas en la ciudad chilena de Valparaíso. Allí recorrió sus calles, intimó con sus habitantes y saltó al inframundo de esa metrópoli portuaria para dejarnos, entre otros, la serie Bar “Los siete espejos”. La acción sucede en un prostíbulo de principios de los ’60 donde mujeres y travestis esperan a los marineros para pasar el tiempo. Tomas de bailes, muchachas que parecen sacadas de una película francesa y hombres con sus mejores peores trajes quedaron inmortalizados por la Leica de Larrain.

Los niños

El chileno tiene fascinación por los personajes mundanos que se cruza por las calles, en especial los niños. Sus primeros trabajos estarán dedicados a ellos y le valdrá la atención del Museo de Arte Moderno de Nueva York que le compra dos imágenes, incluso antes de ingresar a Magnum. Los retrata en Santiago, Valparaíso, Buenos Aires, el sur de Italia y en todos los lugares a donde acudirá con su cámara. Hay inocencia, desolación, picardía y abandono en las caras que retrata Larrain. Consigue belleza entre la pobreza sin caer en la denuncia y al mismo tiempo evita la frivolidad. “Hace de las causas sociales algo bello”, explicó a la prensa la curadora de Magnum Emmanuelle Hascoet. 

Mundos íntimos

La genialidad de Larrain radica en la capacidad de empatizar con los protagonistas de sus imágenes. Comprendió que la fotografía captura el alma y por ello pasaba a veces semanas con sus fotografiados antes de tomarles una imagen. Ya sea la intimidad de un prostíbulo portuario, la familia de un capo de la mafia italiana, o el pequeño momento de un transeúnte en París todo quedó registrado por la Leica del fotógrafo.

La técnica

No es casual que Cartier-Bresson haya posado su mirada en él y lo haya acercado a la agencia Magnum. Los fotógrafos comparten temáticas y la disrrupción en las técnicas. Sus encuadres son modernos para la época en la que trabaja, principalmente la década del 60, dejando por fuera alguna parte del sujeto. En los diferentes planos que alcanza en una única toma se revelan distintas historias, intimidades que todas juntas conforman instantes perfectos.

“Sergio Larrain. Retrospectiva” puede visitarse en el Centro Cultura Borges, Viamonte 525, hasta el 28 de febrero.