El Cronista Comercial

Vuelve el alfajor Grandote: reinició su producción aunque la empresa sigue en crisis

Productos La Nirva retomó su actividad hace poco más de un mes tras más de un año sin elaborar ni un alfajor.

Vuelve el alfajor Grandote: reinició su producción aunque la empresa sigue en crisis

Las líneas de producción de Productos La Nirva estuvieron congeladas durante más de un año. Sus empleados iban a la fábrica pero ahí no se elaboraba ni un solo alfajor. Un clásico como el Grandote había desaparecido de los kioscos justamente por esta situación. Hace un mes las máquinas de la planta industrial volvieron a activarse, aunque el panorama económico de la compañía sigue siendo complicado.

“Arrancaron a comienzos de noviembre. No están produciendo todas las líneas pero sí tienen una o dos que ya lo están haciendo”, señala Marcelo Gasso del sindicato de Pasteleros, en diálogo con El Cronista. Y detalló: “Al principio hicieron pruebas y ahora ya están haciendo el producto para hacer stock”.

Sin embargo, Gasso afirma que la firma adeuda los salarios de noviembre y diciembre, el aguinaldo y las vacaciones. "Cuando arrancaron se pusieron más o menos al día. Ahora les pagaron con cheques porque tienen las cuentas embargadas, pero cuando algunos empleados fueron a cobrar se los rechazaron por falta de fondos", comentó.

Grupo Blend, dueños de la compañía desde marzo de 2017, cuando se la compraron por u$s 8 millones a la familia dueña, había frenado la producción en octubre del año pasado. En diciembre del año pasado pidió la apertura del concurso preventivo alegando que, debido a la devaluación y la crisis económica, los resultados no habían sido los esperados. Recién en marzo pasado, el juez Fernando D’alessandro el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 7 declaró abierto el concurso.

Desde ese momento, la fábrica ubicada en Lomas del Mirador dejó de tener actividad, aunque desde la administración de la firma les solicitaban a los empleados que siguieran presentándose a trabajar. Desde el sindicato aseguraron que en esos 12 meses de stop se despidieron a más de 80 empleados.

La empresa, dirigida por Matías Pérez Paradiso pidió unificar la causa concursal con la de otra sociedad a su nombre: Anamilo SRL. Esta se dedicaba a brindar servicios de catering en comedores empresariales y vender comida envasada en los locales bajo el nombre My Urban Food.

A pesar de haber vuelto al ruedo en la producción, la situación financiera de la compañía no parece haberse modificado. De acuerdo a la información provista por el Banco Central a noviembre de este año, acumula deudas bancarias por $ 38,6 millones, de las cuales unos $ 18,2 millones están calificados como en situación 5, es decir, irrecuperable. Asimismo, lleva 288 cheques rechazados por $ 52 millones entre julio de 2018 y abril de 2019.

En su informe, el síndico Carlos Tabasco apunto que “la razón del endeudamiento indica la crisis económica de la sociedad”. Según detalla, Productos La Nirva tiene acreedores verificados por $ 164,7 millones, con el fisco como el principal con $ 21,9 millones. No obstante, Tabasco señala que los últimos balances disponibles de las dos sociedades son los del ejercicio 2018 ya que “ambas sociedades declararon haber extraviado los libros contables que sustentan los balances”. El síndico sentenció: “Los estados contables presentados son rudimentarios, poco consistentes en sí mismos e incompletos”.

De acuerdo a lo que se desprende de su reporte, la situación patrimonial de Anamilo es más delicada que la de la productora de los alfajores Grandote y La Recoleta. A septiembre de 2018, su activo era de $ 438 millones, mientras que su pasivo computable era de más de $ 1409 millones y tiene incidentes en trámite por $ 527,6 millones. Esta sociedad es dueña de un 10% del capital social de La Nirva.

Shopping