El Cronista Comercial

“Queremos volver a hacer de Vicentin un motor del crecimiento exportador de la Argentina"

El Cronista dialogó con Juan Francisco Politi, VicepresidenteEjecutivo de Allaria Ledesma & Cia quien impulsa un proyecto de compra de la empresa Vicentin.

“Queremos volver a hacer de Vicentin un motor del crecimiento exportador de la Argentina

¿Allaria Ledesma está interesado en comprar Vicentin? ¿Cómo surge eso y por qué?

Sí, estamos trabajando en el tema, estamos interesados. En Allaria invertimos en la economía real argentina hace ya muchos años y la verdad es que la situación de la compañía puede transformarse en una oportunidad. No hace falta resaltar lo mucho que necesita el país tener un sector exportador pujante. La consultora PxQ nos acercó la idea de explorar la oportunidad que se abría a partir de la situación actual de la compañía y junto con Emmanuel Álvarez Agis nos pusimos a buscar a inversores locales que pudieran acompañarnos. Sabemos que es un desafío enorme pero estamos muy entusiasmados.

Juan Francisco Pollii

¿Por qué es un desafío enorme? ¿Qué implica?

Porque nuestro proyecto no es solo volver a poner a Vicentín de pie, sino volver a transformarla en la líder del sector agroexportador que supo ser. Argentina necesita movilizar su ahorro interno hacia proyectos productivos rentables, que exporten y generen riqueza. Vicentín es un símbolo de eso y es inconcebible que no sea pujante y rentable. Cuando PxQ nos acercó esa idea, la estudiamos en conjunto y decidimos que podíamos liderar este intento. Para Allaria también un paso muy importante en nuestro objetivo de contribuir a financiar la economía real.

Se publicó en varios lados que la operación está controlada en las sombras por José Luis Manzano y por el fondo de inversión de Cargill. De hecho, algunos sectores del gobierno hablan de la posibilidad de una extranjerización de la empresa…

Nuestro objetivo es que Vicentin sea una compañía 100% de capitales nacionales y por eso hicimos una búsqueda intensa de inversores locales. Manzano es uno de ellos, entre muchos otros que se hicieron la misma pregunta que nosotros sobre Vicentin y que hoy están pensando en hundir capital en una inversión de largo plazo en el sector exportador.

¿Cómo entra Cargill en la operación?

No entra. Para volver a procesar 8 millones de toneladas, si contamos subproductos de la molienda de soja y girasol más granos de maíz y trigo, tenemos que obtener financiamiento para capital de trabajo de entre 170 y 250 millones de dólares anuales. Para eso PxQ estuvo sondeando a varios fondos internacionales que podrían estar interesados en financiar una operación como ésta. CarVal, que es un fondo que originalmente perteneció a Cargill pero que hoy es una compañía independiente, es una de las potenciales fuentes de financiamiento externo que estamos explorando. Tal vez de ahí surge esa confusión. Pero eso sería en una instancia posterior y no queremos poner el carro adelante del caballo. Lo primero que habría que hacer es sanear la compañía.

Vicentin estuvo en el ojo de la tormenta por la deuda con el Banco de la Nación y los productores locales de la Provincia de Santa Fe. Y muchos piensan que el Estado Nacional debería nacionalizar la compañía…

Lo que tenemos es una propuesta simple: que Vicentin vuelva a ser líder en el sector, y para eso tenemos que considerar la situación con sus principales acreedores locales, que son el Banco Nación y los productores. Todos tenemos que ser socios del futuro crecimiento de la compañía. Para que la deuda de Vicentin vuelva a ser sustentable hay que compatibilizar las acreencias con la recuperación de la producción y la exportación. Entonces en concreto sobre su pregunta, creemos que los esquemas mixtos no son una amenaza sino una oportunidad. Hoy el Estado Nacional es socio minoritario, vía el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS, de las principales compañías de la Argentina y eso lejos de ser un problema es un valor agregado. Emmanuel conoce bien esos esquemas porque fue director por parte del Estado en las principales empresas de la Argentina, y sabe bien que cuando el sector privado y el sector público colaboran se puede potenciar no solo a la compañía sino al sector en general. En nuestro programa Vicentin podría aportar a las arcas del Estado Nacional, solo por retenciones, unos 700 millones de dólares anuales. Ese tiene que ser nuestro objetivo y creemos que también el del Estado Nacional.

¿Y los productores? ¿Cómo piensan recuperar su confianza?

Estamos manteniendo conversaciones no solo con todos los productores de la provincia sino con todos los actores de la cadena de valor del agro: asociaciones, cooperativas, acopiadores, corredores. Hoy para ellos Vicentin es un problema, se rompió la confianza, que es un valor central en este sector. Nosotros estamos seguros que podemos solucionar ese problema y por eso les estamos pidiendo que nos acompañen. La confianza se recupera con un plan consistente y un compromiso de largo plazo. Tenemos un equipo con más de 20 años de experiencia en el sector para conducir a una Vicentin que genere valor para todos: para los inversores, para el Estado Nacional y provincial y para los productores.

Por último ¿cuáles son los próximos pasos?

Por nuestra parte trabajar en terminar de afinar nuestra propuesta y presentarla a todos los actores involucrados. Allaria Ledesma es una empresa argentina que se fundó en 1968 y estamos orgullosos de nuestra trayectoria, seriedad, transparencia y rentabilidad. Estamos poniendo todo eso en juego y estamos muy entusiasmados. Nuestro objetivo es llevar a Vicentin esa misma cultura corporativa como un valor agregado importante para el futuro de la empresa.

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