El Cronista Comercial

Marcelo Figueiras: "Hay que armar un consejo de economistas, como el de los infectólogos, para salir adelante después del coronavirus"

El titular de Laboratorios Richmond cree que el presidente Alberto Fernández tiene un plan pero pide un pacto social para encarar la economía de la post pandemia. Reclama también protección para la industria contra los medicamentos importados de La India a "precios predatorios"

Marcelo Figueiras:

Laboratorios Richmond tiene por estos días el raro privilegio de ser una excepción en medio de la pandemia. Su presidente Marcelo Figueiras cuenta con orgullo que desde el inicio de la larga cuarentena no registraron ningún contagio de coronavirus en sus plantas, donde se produce principalmente medicamentos oncológicos y vinculados al HIV. Algo que demuestra que con estrictos protocolos profesionales se puede trabajar y producir sin problemas. Hasta aumentaron un 10% la dotación de su personal. Y si bien la firma mantiene su plan de expansión, iniciado en diciembre de 2017 cuando comenzó a cotizar en la bolsa local, debió suspender la compra de una unidad productiva en España y otra en México.

Con todo, Figueiras es optimista. "Seguimos con nuestros planes, golpeados pero con mucha fe", dice. Y así lo demuestra también a la hora de hablar con El Cronista sobre el futuro del país.

Ahora que se cerró el canje de deuda, ¿el Presidente no debería explicitar un plan de Gobierno o, al menos, ciertos lineamientos económicos?

El ya expresó varias veces que está a favor del sector productivo, de un modelo nacional, desarrollista y exportador, que todos los que producimos respaldamos. Estamos entusiasmado por la noticia del acuerdo con los bonistas. Ahora, hay que empezar a encajar las piezas para que todo el andamiaje se pueda ir fijando. Esperemos que pasen estos dos meses bravos del pico del coronavirus para comenzar con la recuperación.

Medidas como el intento por expropiar Vicentin o la posibilidad de ampliar la Corte Suprema, ¿ayudan a recuperar la confianza?

Eso es sólo ruido político interno, que tiene cada país. Lo que el inversor va a ver es lo que realmente pase en la economía real, si se empieza a crecer, a generar empleo, si las variables se estabilizan, si se comienza a exportar. Y a partir de ahí, claro, es importante el fortalecimiento de las instituciones.

La crisis será muy dura. ¿Hay que generar un pacto social para recuperarnos?

Una de las cosas que rescato de este triste periodo de pandemia es que se pudo juntar el arco político detrás de los que saben, de los médicos que condujeron el proceso epidemiológico, dando consejos a la política y la política tomando sus decisiones. Lo que me deja esto es que si todos nos juntamos detrás de los que saben y establecemos un gran pacto se logran buenos resultados. Hay que establecer un gran consejo de economistas, de todos los colores, como se hizo con los infectólogos, para salir adelante.

Tuvimos la cuarentena más larga del mundo, ¿no se descuidó la economía al punto de haber miles de empresas y comercios quebrados? Se habla de salvar vidas pero en el país se mueren por año 30.000 personas de gripe y neumococo y a nadie le importa...

La culpa no es de la cuarentena sino de la pandemia. Los países que no tuvieron la cuarentena estricta sufrieron las mismas desgracias económicas, pero con enormidad de vidas perdidas, como Brasil o los Estados Unidos. Por supuesto, con el diario del lunes siempre se pudo hacer algo mejor, pero es un virus nuevo.

¿Cuánto tiempo tardará nuestro país en levantarse?

Creo que va a ser un proceso largo, porque siempre nuestra coyuntura es peor. Va a costar mucho. Si armamos un consejo económico y social, donde estén los mejores, vamos a tener más chances. Ojalá de acá a un año podamos volver a normalizarnos y a seguir produciendo y seguir exportando y aportar nuestro granito de arena para imprimir dólares.

¿Cómo afectó al sector farmacéutico la pandemia?

La industria estaba muy preparada y se aseguró el abastecimiento. No hubo faltante de ningún medicamento en ningún lugar del país. Por supuesto que se sufre, por supuesto que el sector está golpeado, pero muchísimo menos que otros porque desarrolla productos de consumo prácticamente obligatorio.

¿Salieron empatados?

Digamos que sí. Cayó 2% el consumo en unidades pero no sólo por la crisis; también porque la gente dejó de ir al hospital y de hacer consultas médicas. Aunque nosotros tuvimos una suba en unidades del 28%, comparado con el mismo periodo del año anterior.

Y en el caso de Richmond, ¿la pandemia alteró el proceso de expansión encarado desde que salieron a la Bolsa porteña a fines de 2017?

Nosotros seguimos con el mismo objetivo, tratamos de hacer abstracción con la pandemia y seguimos con la construcción de la nueva planta en Pilar, que estará inaugurada el año que viene. Buscamos crecer en exportaciones, porque es una planta de alta potencia, que sustituye importaciones, pero a su vez se trata de productos de alto costo y baja cantidad de unidades y por eso se necesita más mercado.

¿Y qué pasó con el proceso de adquisiciones? Ya compraron plantas o unidades de negocios en Colombia, Perú, Chile y Paraguay...

Estábamos viendo una unidad productiva muy chica en España y otra en México. Esos planes lamentablemente los tuvimos que parar. La idea es empezar a exportar a Europa cuando terminemos la planta de Pilar y comenzar a tener presencia allí.

¿Qué reformas son imprescindibles para el sector?

Esta pandemia nos dejó la certeza de que tenemos grandes científicos y podemos desarrollar nuestras propias moléculas y productos. Algo clave si uno mira la lucha que se genera cuando un país compra todo el stock de vacunas. Entonces creo que hay que fijar una política muy clara de protección del trabajo, la ciencia y la industria local. Porque si a algún funcionario del ministerio de Salud se le ocurre, por bajo presupuesto, comprar en La India a precios predatorios un producto que nos costó muchísimo desarrollar acá, por lo que pagamos impuestos y damos trabajo, no se estaría cuidando a la industria nacional al competir en desigualdad de condiciones. Y a la larga, el costo para el país es mayor.

Shopping