El Cronista Comercial

Guy Rodríguez, chairman de Nissan Latin America: "El costo, hoy, es más alto de lo que quisiera; por eso, buscamos nuevos mercados"

Qué ocurrirá con su producción de pick-ups, tras la salida de Mercedes-Benz, las dudas de Renault y un eventual ingreso, a largo plazo, de Mitsubishi.

Zuchovicki:

"Esto es un antes y un después", enfatiza Guy Rodríguez, chairman de Nissan America Latina. Pasaron apenas minutos del lanzamiento en la Argentina del Leaf, vehículo 100% eléctrico de la japonesa. Está en un salón reservado del Faena Art Center, donde -del otro lado de la puerta- el centro de luces y cámaras es el ejemplar, radiantemente blanco, del modelo, del que el año pasado se vendieron, a escala global, 15.000 unidades.

Pero Rodríguez no es alguien extraño a los vaivenes de la industria automotriz. Argentino, ingeniero industrial recibido en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), con un MBA en la Ucema, su huella lleva más de 25 años en el sector. Forjado en Ford, donde fue responsable de Marketing de la filial entre noviembre de 2001 y julio 2005, su último cargo con el óvalo en su solapa fue como cabeza de Marketing, Ventas y Servicios para el mercado brasileño. En marzo de 2017, migró a México, reclutado por Nissan como vicepresidente de Marketing & Ventas para América latina. Hasta que, desde abril de este año, tomó el volante de la operación regional. "Viví el 2002 de 62.000 unidades. Cada vez que la industria automotriz argentina cae muy rápido, también crece con velocidad", reseña.

¿Ve signos de recuperación?

Sí. En la Argentina, tenemos estos ciclos. Nuestro año fiscal va de abril a marzo y, para 2019, proyectamos una industria de 520.000 unidades. Es lo que había en la segunda mitad del año pasado. Entonces, ya tenemos una estabilidad. Es un tema de confianza. Analizamos y le mostramos a nuestra casa matriz los últimos 30 años de la industria automotriz argentina: punta a punta, creció. Estamos confiados en eso. Mientras tanto, seguimos trabajando con nuestros productos. En 2017, teníamos una participación de mercado del 2%. El año pasado, terminamos en 3,2%. En los últimos dos trimestres, estuvimos en 3,9%. Y, en junio, hicimos 4,5%. Buscamos ese nivel para este año: entre 3,9 y 4 por ciento.

¿Todavía no el 5% de Nissan a escala regional?

Lo estamos buscando. Tenemos plan de mediano plazo. Está por encima de eso en la Argentina, claramente. Con la pick-up, cubríamos sólo el 30% del segmento, que era el superior. La gama baja, que es la de trabajo y se vende mucho en la Argentina, empezamos a fabricarla en marzo. Entonces, estamos arrancando. La camioneta nos va a llevar a crecer.

¿Producirán 16.000 unidades este año?

Será el volumen. Estamos creciendo en la Argentina y, en Brasil, duplicamos la participación de mercado: con la camioneta que venía de México teníamos 4%; con la nueva, llegamos a tener varios meses con 8%. Este año fiscal estaremos en ese volumen. Pero no será el tope: porque estamos creciendo y buscamos otros mercados. De hecho, estamos buscando destinos no tradicionales. Trabajamos en ver qué otros mercados fuera del Mercosur podríamos abastecer desde Córdoba. Nuestro producto, hoy día, es la mejor Frontier que se fabrica en el mundo: de todas las plantas que la hacen, ésta es la más evolucionada.

En costo, ¿es competitiva para entrar a un mercado que no sea Brasil?

El desafío es ese. Claramente, con 16.000 unidades de producción, todavía, el tema de los costos fijos es importante. Tenemos que ganar escala. Pero es el huevo y la gallina: se gana escala, si se tiene exportación. Claramente, iremos a buscar exportación. Y entendemos que eso nos va a ayudar a ser más competitivo en el costo.

Mercedes-Benz se bajó del proyecto y eso impactó. ¿Cómo se compensará?

Teníamos planeado un mayor volumen inicial. Estamos ajustando para este nuevo nivel de producción. Por eso, buscamos destinos. Gran parte de producir en la Argentina es tener algún mercado de exportación fuera del Mercosur. En México, tenemos más del 60% de participación; en Chile, 15/16; en Colombia, lideramos por lejos, con más del 33%. Eso ayuda mucho. Con reglas claras, uno trabaja para la exportación Y la exportación tiene que ser un proyecto estratégico a largo plazo. Hoy, tal vez, el costo es más alto del que quisiera. Pero, en la medida que tenga proyectos de exportación, creceremos en escala. Es lo que estamos haciendo. Por ahora, estamos buscando destinos adicionales.

El proyecto, de u$s 600 millones, arrancó con tres socios y, por ahora, están ustedes solos: uno ya se bajó y el de Renault está postergado.

La inversión fue importante y la industria argentina se recuperará. En los últimos 30 años, creció. Cuando yo era joven, era de 300.000 unidades anuales el promedio. Después, fueron 400.000 y, luego, 600.000. No es un tema que nos haga cambiar la forma de trabajar.

Teniendo en cuenta la alianza global Renault-Nissan-Mitsubishi, ¿se baraja que, a mediano o largo plazo, entre el otro socio japonés?

Mitsubishi también es un gran jugador de pick-ups. En la medida que nosotros compartimos, podría ser una opción. La alianza ya anunció que duplicará sus sinergias. Claramente, cada vez más vamos a estar compartiendo más y haciendo producción conjunta. El ingreso de Mitsubishi podría ser una de las alternativas. No tenemos nada al día de hoy. Pero, claramente, me preguntás si, de acá a 15 años, me imagino que no fabriquen… Y, no, no me lo imagino. Entonces, claramente es uno de los beneficios de la alianza, de los tantos que nos trajo a nivel global.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Recomendado para tí


Seguí leyendo