El Cronista Comercial

Cómo hará Paladini para convertirse en una empresa de alimentos, no sólo de fiambres

La firma, que también está trabajando en llegar al exterior, ya lanzó pastas, medallones de soja y de cerdo, entre otros con marca propia, producidos por terceros. Para ello, invirtió $ 200 millones en cinco años.

El plan de Paladini para convertirse en una empresa de alimentos

Marcado en rojo, el año 2023. Para la familia Paladini  no sólo significa el festejo de los 100 años desde que su bisabuelo, Don Juan Paladini, fundara la empresa, sino, además, es el plazo que pusieron en el plan estratégico que se plasmó en 2008 para dejar de ser una firma solo de fiambres y embutidos para convertirse en una empresa de alimentos con presencia en el exterior.

Para ello, en los últimos cinco años invirtió $ 200 millones que corresponden a investigación y desarrollo de fórmulas propias, comercialización y control de calidad. El próximo paso, una línea infantil y otra saludable sobre la que aún no quieren dar detalles. Además, como una de las tres empresas habilitadas para exportar a China, la firma se prepara para, en el corto plazo, regresar al mercado más grande del mundo.

La firma familiar, manejada ya por su cuarta generación, comenzó hace más de 10 años con un proceso de diagnósticos en el cual participaron varias consultoras. El resultado: un plan estratégico con cuatro pilares y sus respectivos objetivos.

El primero, pero no el único, la diversificación. "Nuestra marca, con tanto tiempo de trayectoria, permite tener otros productos. Paladini puede ser productora de otros alimentos dentro de la categoría de frescos y salados. Esa fue la conclusión de ese período de estudio", señala Eduardo Paladini, director de la firma.

Así, en 2013 la empresa de origen santafecino dio el primer paso con la comercialización de quesos y medallones y nuggets de pollo. Dos años más tarde sumaron al portafolio milanesas y medallones de soja. En 2017, se agregaron los de cerdo y el año pasado entraron a la categoría de pastas caseras y rellenas y papas congeladas. El modelo, siempre el mismo: una alianza con proveedores que producen con fórmulas de Paladini.

Nuevos productos de Paladini

El segundo pilar es lograr tener un share parecido promedio en toda la Argentina. "Veíamos que había disparidad de la presencia de nuestros productos en el interior, donde somos muy fuertes, con Buenos Aires, la plaza más importante pero la más difícil de abastecer", admite el director.

Así, fruto del plan. la empresa buscó acercarse a sus clientes y al consumidor final con sucursales propias –hoy nueve en distintas provincias- donde tienen cámaras y un pequeño centro de preventa y un pequeño polo de logística. "El clientes hace el pedido y le damos el beneficio de no tener que tener abarrotada la mercadería en su cámara pero sabe que en 24 horas lo tiene", explica el empresario.

Otro de las metas que se puso la compañía fue la internacionalización de la marca, "con un criterio acorde", hace la salvedad Paladini. "No volcar absolutamente toda la producción al mercado externo. En la Argentina es muy complicado tener un solo cliente porque el país puede cerrarse y eso no es beneficioso para un negocio sustentable", se explaya.

La empresa ya hizo experiencia exportando cortes no muy caros a China, subproductos como las patas de los animales que en la Argentina no tienen mucho consumo. También habían exportado a Brasil y a Rusia. Sin embargo, ahora se prepara para entrar de nuevo al mercado chino -"Estamos esperando la comunicación oficial del Senasa"- y ya comenzó a exportar productos terminados a Paraguay, con la intención de hacerlo también a Perú y Uruguay.

"La empresa está preparada para ello", asegura Paladini. En 2015, se terminó con una gran inversión, en este entonces de $ 600 millones, un matadero de cerdo modelo con una repostada y una cámara congelada de tecnología europea que permite faenar y despostar en frío lo que significa un salto enorme de calidad.

El último punto, la integración. Como en la producción de fiambre y embutidos donde la firma tiene criaderos propios, el objetivo es hacer lo mismo con otros productos como las pastas y los quesos.

Al ser una empresa tan grande hay pocas firmas que nos pueden abastecer para lograr, por ejemplo, un share parecido al de Rosario. "Nuestra idea es que el proveedor con nuestra participación se fortalezca y crezca a la par nuestra y, a largo plazo, ellos también inviertan. "No queremos meternos en un metier que no es el nuestro pero sí tener el control de toda la cadena de valor", concluye el empresario, que asegura que la salida a Bolsa es el paso obligado del futuro de la empresa.

Comentarios1
Alberto Maffei
Alberto Maffei 10/06/2019 10:19:50

Una de las pocas sobrevivientes de la industria rosarina...

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