El Cronista Comercial
VIERNES 19/07/2019

El coprocesamiento, una nueva forma de gestionar los residuos

Aprovechar el valor energético de el material sobrante y lograr su integración al proceso de producción es una alternativa que ya usan algunas industrias. El caso de éxito de las cementeras y los desafíos a futuro.

El coprocesamiento, una nueva forma de gestionar los residuos

El coprocesamiento es un proceso que consiste en el aprovechamiento del valor energético de los residuos logrando su integración al proceso de producción, sin dejar ningún tipo de residuo. Una industria que ya experimenta los beneficios de este proceso es la cementera, ya que, por las características especiales de sus hornos de alta temperatura, el residuo se desintegra y queda incorporado al material que formará al cemento, evitando que los mismos terminen en los basureros o rellenos sanitarios.

Dentro del coprocesamiento se pueden utilizar diferentes corrientes de residuos, como aquellos sólidos urbanos no aptos para el reciclaje, los residuos peligrosos, restos de combustibles y neumáticos. Los residuos pueden ser integrados al material o algunos pueden servir como combustible para el horno.

En el país, dos empresas desarrollan el coprocesamiento en sus operaciones. Una de ellas es Loma Negra a través de Recycomb, firma operadora de residuos creada por la cementera en 1997. Recycomb elabora combustibles alternativos a partir de distintos tipos de corrientes de desechos. "Actualmente en Buenos Aires, las corrientes de residuos especiales se destinan en una parte importante a este tratamiento, principalmente motivado por la normativa vigente y por la gran ventaja del método, ya que no genera cenizas y por ende extingue la responsabilidad del generador sobre el residuo", responde Gabriela Guzzo, gerente de Planeamiento, Supply Chain y Responsable de Recycomb.

Con respecto a su potencial, Recycomb está preparada para triturar y mezclar 100.000 tn anuales de combustibles alternativos derivados de residuos. "Actualmente en función de las condiciones del país y la elección de otras alternativas de gestión, nuestra planta está operando al 40%, colaborando con sustituciones en los hornos de Loma Negra en Buenos Aires de hasta el 6%. El resto de la sustitución térmica se realiza utilizando otras fuentes de combustibles alternativos", explica Guzzo.

De todas maneras, en el país existe un gran potencial para el coprocesamiento, asegura la ingeniera, pero para que los residuos lleguen al quemador de horno, se precisan realizar inversiones en toda la cadena, tanto para la segregación de residuos, como para el acondicionamiento, transporte y alimentación en los hornos. Uno de los principales desafíos es la entrada en vigencia de la Ley de Responsabilidad Extendida al Productor en conjunto con las reglamentaciones para cada corriente, en particular la de neumáticos fuera de uso.

Justamente, una de las corrientes de residuos usadas para el coprocesamiento son los neumáticos, que, además, suponen un gran desafío para la gestión de residuos convencionales, pero tiene un gran potencial para este proceso, tanto que la empresa Geocycle perteneciente al grupo Holcim, los recupera y utiliza en sus hornos. "A partir de una inversión realizada hace dos años en nuestras plantas de Jujuy y Mendoza, adecuamos nuestras instalaciones para poder gestionar también el coprocesamiento de neumáticos fuera de uso; que se suma a otros tipos de residuos, como domiciliarios e industriales, que ya se coprocesaban", explica Oscar Enriquez, gerente de la firma.

En su caso, tienen una capacidad anual instalada para coprocesar hasta 150.000 toneladas de combustibles y materias primas derivadas de residuos. En el 2018, lograron coprocesar 115.000 toneladas y respecto a la sustitución de combustibles fósiles por combustibles derivados de residuos, tienen una capacidad para lograr hasta el 15% de sustitución. "En Argentina nuestro objetivo es lograr más de 200.000 toneladas anuales de residuos coprocesados", detalló Enriquez. Pero para poder lograrlo se presentan desafíos.Uno de los mayores -detalla el ejecutivo- es alcanzar el trabajo en conjunto entre el ámbito privado y el público.

A nivel Latinoamérica, específicamente en Colombia, Argos, empresa de cemento del Grupo Argos, consiguió que el equivalente a los residuos generados por una ciudad de 200.000 habitantes (75.000 toneladas) fueran aprovechados, evitando así su disposición por los medios tradicionales. La empresa cuenta con proveedores que se encargan de la recolección y preparación de cubiertas usadas y otros residuos que posteriormente son llevadas a las plantas de Rioclaro y Cartagena con el fin de utilizarlas como combustible alternativo en el proceso de producción.

Desde el inicio de la implementación, coprocesó en Colombia más de 1,5 millones de cubiertas y tiene la capacidad de introducir en su proceso hasta 65.000 toneladas por año, lo que se traduce en cerca de 4,5 millones de cubiertas. "Con ello, y de la mano de proveedores que puedan preparar los desechos, se podría aportar a más del 40% de la solución de esta problemática, pues en el país se generan al año alrededor de 150.000 toneladas de neumáticos que abarcan desde motocicletas, hasta grandes vehículos mineros", indican desde la compañía.

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