El Cronista Comercial
MIÉRCOLES 24/07/2019

El consumo interno de vino cerrará 2018 en su mínimo histórico

Hasta ahora, el menor volumen se había registrado en 2017, cuando se despacharon 8,91 millones de hectolitros. En 11 meses, el mercado sumó 7,7 millones

El consumo interno de vino cerrará 2018 en su mínimo histórico

Este año cerrará como el más bajo de la historia en consumo interno de vino, superando al mínimo registrado en 2017, hasta ahora el peor, cuando se habían despachado apenas 8,91 millones de hectolitros (hl) al mercado interno, por debajo de los más de 10 millones de hl anuales que, tradicionalmente, se solían vender.

En noviembre, el despacho de vino fraccionado al mercado interno cayó un 12,5% interanual, a 680.233 hl, baja que se suma al retroceso de 11,6% en octubre y de 14% en septiembre, según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Así, en lo que va del año, acumula una baja de 6,8%, a 7,7 millones de hl. En consecuencia, se estima que el año terminará con una baja mayor al 7 por ciento.

En el caso de vinos en botella, la caída de noviembre es mayor que al resto de envases: de 15,7%. Los tetra-brik disminuyeron 7,4 puntos.

También el consumo per cápita estaría en su piso histórico. Hace cinco años, era de 25,6 litros. En 2017, cerró en 20,2 litros, según datos del Observatorio Vitivinícola. Par este año, se estiman, apenas, 19 litros por persona. El récord en consumo había sido alcanzado en 1970: 92 litros por argentino.

El récord mínimo histórico en consumo interno se explica por varios factores. Primero, la caída del poder adquisitivo ocasionó un retroceso en el consumo en general, que se notó con creces en el vino, un producto ajeno a los de primera necesidad. Esto, a pesar de que este año su precio se ajustó por debajo de la inflación, gracias a la buena vendimia. Según un estudio de Scentia para el Fondo Vitivinícola en canales (no incluye restaurantes ni bares), los precios de vinos en botella, hasta agosto, se ajustaron 19,7% al público y, en tetra-brik, 17,8%, por debajo del 21,6% promedio de las bebidas con alcohol.

Pero, también, esto fue porque los vinos habían subido fuerte en 2016 y 2017, producto de dos cosechas escasas, que hicieron disparar el costo de la uva (de 100% a 150% anual) en esos años. Como consecuencia, al público los tetra-brik aumentaron sus precios 98% en 2016 y otro 80% en 2017, en tanto que los finos lo hicieron un 65% y 55%, respectivamente, según datos del sector. Esa ecuación llevó a una fuerte caída del consumo, de 8,3% en 2016 y de 5,4% el año pasado.

Como este año hubo una cosecha normal, más abundante que las anteriores, en un contexto de caída en ventas, hay alto stock acumulado, con una tasa financiera aún alta. Y si bien las exportaciones cuentan con un mejor escenario, ya que la devaluación del peso alentó una mejora de competitividad externa en el vino, el 80% de la producción se vende al mercado interno.

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