El Cronista Comercial

Dólar: en Mercedes-Benz, creen que la brecha ayuda pero no ven 'boom de ventas'

La alemana proyecta cerrar 2020 con 1500 unidades. "En un año habitual, son entre 3000 y 3500", aclaró el número uno de su división de coches premium, Christian Kimelman. La marca lanzó en forma virtual la GLB, que comercializará a u$s 79.500 en el país.

Dólar: en Mercedes-Benz creen que la brecha ayuda, pero no ven 'boom de ventas'

En junio, las ventas de autos subieron 2,3%, primer crecimiento interanual que registró el mercado después de 24 meses consecutivos de contracción. El dato se explica, principalmente, por la brecha cambiaria, dado que los 0 km cotizan a dólar oficial y, además, todavía existen en la industria altos niveles de stocks, debido al desplome, de más de 75%, que la actividad habrá registrado en los últimos dos años.

Para Christian Kimelman, managing director de la división de autos de Mercedes-Benz, es un fenómeno sólo para quienes buscan oportunidades y, puntualmente, concentrado en productos de alta gama.

Algunas unidades más podríamos vender. Pero no muchísimas más. Uno lo ve en la oferta de vehículos usados: hay mucha gente que está viviendo momentos muy difíciles”, declaró.

“Es un mercado chico, de oportunidades. En junio, se vio una demanda mayor. Ayudó a mover algún producto de alta, alta gama. Fueron los más fáciles de mover en las últimas semanas. Pero estamos lejos de un mes normal. Como segmento, las marcas premium somos el 1,5% de un mercado absolutamente retraído”, matizó el ejecutivo.

Kimelman dialogó con la prensa por videoconferencia, minutos después del lanzamiento virtual de la GLB, SUV compacto, pero de siete plazas, que la marca de la estrella venderá en la Argentina a un precio sugerido de u$s 79.500 (casi $ 5,9 millones, al tipo de cambio oficial).

Mercedes-Benz arrancará con 20 unidades del modelo, con el objetivo de llegar a las 150 durante el resto del año. La alemana, hoy, proyecta un 2020 con 150 de ventas mensuales para todos sus modelos de autos, con la esperanza de llegar a las 1500 hacia el 31 de diciembre.

La nueva GLB saldrá u$s 79.500 en el país

“Ojalá sean más. Pero un año normal son 3000, 3500 unidades. No estamos, ni siquiera, cerca de lo que significó 2013, que fue el año de mayor expansión de las ventas de autos premium por la brecha cambiaria que había en ese momento”, expresó Kimelman.

En 2018, las ventas de autos nuevos superaron las 800.000 unidades, precisó la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). A contramano del camino ascendente hacia el millón de autos que esperaba el sector, en 2019, el mercado se derrumbó más de 48%, a 460.000 patentamientos. Antes de la pandemia de coronavirus, el sector anhelaba llegar a los 250.000 este año. La proyección, ahora, es de 200.000.

“Proyectábamos un año difícil. Queríamos hacer el mismo volumen que el año pasado (alrededor de 2000 autos). A principios de año, ajustamos el programa un 30% abajo, siguiendo esa primera ola de gran incertidumbre que hubo en marzo. Con el diario del lunes, pudios haber ajustado algo menos. Pero es muy difícil arrastrar el stock, tener el capital inmovilizado, tanto tiempo. Priorizamos cuidar el negocio y no necesariamente empujar volumen de la manera que sea. Es un momento delicado para las empresas”, explicó Kimelman.

En el primer semestre, se vendieron 153.099 autos 0 km, 38,7% menos que en la primera mitad del año pasado, informó Acara. Los concesionarios estuvieron cerrados entre el 20 de marzo, día de inicio de la cuarentena, y el 9 de mayo. Desde entonces, reabrieron con protocolos sanitarios y, sobre todo, operaciones online.

“Con los concesionarios, estamos aprendiendo. Si bien estamos lejos de la venta 100% digital, en las últimas semanas, casi todas las operaciones fueron disparadas en forma online”, apuntó el ejecutivo. “Pudieron atenderse clientes con turnos y todas las medidas. Algunos concesionarios optaron por servicios de pick-up o de delivery. Eso demuestra que los concesionarios tienen una gran oportunidad de reinventarse, de hacer una venta mucho más afinada. También, de bajar costos en la comercialización”, señaló.

Durante la cuarentena, Mercedes-Benz asistió a su red con postergaciones de algunas obligaciones operativas y financieras –como el pago de licencias, por ejemplo–, a la vez que procuró mantenerla abastecida de unidades y piezas. Además, contribuyó con capacitación para que pudieran reabrir lo antes posible. En este punto, Kimelman valoró que, al tener la marca también volúmenes importantes en el negocio de vehículos comerciales –directamente relacionados con las actividades escenciales que exceptuó el decreto de Alberto Fernández–, la mayoría de las agencias, al ser integrales, no estuvieron forzadas a cerrar, al menos, no totalmente.

Hoy por hoy, la mayoría en el interior está abierta. En Capital y GBA, la situación es distinta”, reconoció, por el retorno de la cuarentena a fase 1 en el AMBA hasta el 12 de julio, que los tres gobiernos –Nación, Provincia y Ciudad– acordaron la semana pasada.

“Por la cuarentena, en el mundo, algunas plantas estuvieron paradas siete semanas. Eso complicó la cadena logística. Hoy, la red tiene un stock razonable. Hay, incluso, algunos modelos que estamos esperando. Pero no es un boom, en el que estamos vendiendo autos por todos lados”, insistió, en relación a la perfomance que mostraron los salones de ventas durante el mes pasado.

“En julio, ya estamos con un volumen más bajo. En los próximos meses, normalizaremos la oferta. Vender 150 vehículos al mes es muy razonable. Ahora, estamos viendo con los concesionarios cuántas unidades necesitaríamos para enero del año próximo”, dijo.

Hace futurología es difícil”, remarca. “Vemos la recesión. No es gratis, se nota. No podemos negarla. La brecha cambiaria ayuda a atenuar un poco esta situación que tenemos que transitar. Esperamos 1500, 1600 unidades en 2020. Ojalá, el año próximo podamos tener un volumen razonable, de 2000 a 2500. Es muy difícil planificarlo. El contexto es más frágil. Obviamente, se vienen meses complejos. Antes de que las cosas mejoren, tal vez tengamos que transitar un período de incertidumbre más largo”, agregó.

Christian Kimelman, managing director de Mercedes-Benz Autos

Vislumbra alguna luz positiva en el exterior. “Muchos países se están acostumbrando a vivir con esta realidad. A nivel mundial, junio fue un mes mucho mejor de lo previsto. En lugares donde la movilidad urbana era una ‘amenaza’ para nuestra industria, la gente volvió a replantearse la necesidad de comprar un automóvil por la necesidad del transporte individual. Sobre todo, porque, tal vez, tengamos que convivir varios años más con el Covid”, comentó Kimelman.

El coronavirus, cree, acelerará una transformación que la industria automotriz ya estaba transitando a escala global. “El mercado se va a segmentar más. Los autos de lujo saldrán fortalecidos. Quien busque diferenciarse o justificar el uso de un vehículo hará más con uno de alta gama. Y quien quiera usarlo temporalmente, también buscará buenos servicios”, razonó.

Los modelos de entrada, más económicos, cuyo mantenimiento representa un costo fijo regular, están más complicados. Sobre todo, porque, con los avances tecnológicos, no variará tanto entre uno chico y uno grande”, completó.

Su argumento apunta, en particular, a los vehículos eléctricos. Por lo pronto, ahí es dónde se sentirá el primer síntoma de coronavirus en la oferta de Mercedes-Benz en el país.

“¿Hubo que modificar el plan de producto para este año después de la pandemia?”, preguntó El Cronista.

“En el país, el caballito de batalla sigue siendo el segmento del Clase A. Planificamos varios lanzamientos para este año: la nueva GLE, la gama AMG de entrada; ahora, la GLB. Este era un producto esperado, pero discutimos retrasar un poco su lanzamiento, que estaba previsto para fines de mayo o principios de junio. Seguriemos con la nueva GLA y el GLE coupé a fin de año”, enumeró.

Lo que sí estamos repensando un poco es la estrategia con el EQC, que es 100% eléctrico. Lo habíamos mostrado en Cariló durante el verano y pensábamos sacarlo a fin de año. En el mundo, varios países tratan de atenuar la recesión con ayudas a su industria automotriz. Dan incentivos más fuertes para los autos eléctricos. Eso hizo que se moviera el tablero mundial, en cuanto a la capacidad que tiene Mercedes-Benz de producir y abastecer esos vehículos. Y afectará a la Argentina”, respondió.

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