El Cronista Comercial

El plan de las medialunas más conocidas de la Costa para conquistar el AMBA

Parada obligada en el camino a la playa desde hace casi 80 años, la marca quiere inaugurar su primer local en Capital a principios de 2021. Por lo pronto, sumará dos nuevos puntos de venta en Mar del Tuyú y Zárate

Delivery, franquicias y paradores urbanos, la apuesta de Atalaya para llegar al AMBA

Desde 1942 el arcoíris en el kilómetro 113 de la ruta 2 es una invitación a que los turistas hagan un alto en su camino a la playa. Y ahora, con sus reconocidas medialunas de manteca –dulces y saladas, de las que produce 7,5 millones de unidades al año–, el parador Atalaya  apuesta por un formato de "parador urbano" para instalarse en la ciudad de Buenos Aires. Lo hará con el formato de franquicia y aspira a que el primer local esté inaugurado en la primera mitad de 2021.

La compañía ya había iniciado un proceso de expansión en 2015. En ese entonces habían decidido inaugurar un local frente al original, en la mano de la autovía que va hacia la ciudad de Buenos Aires, otro en el kilómetro 249 de la ruta 2, en General Guido, y una cuarta confitería en la ruta 9, en Zárate. En diciembre de 2018, en tanto, le llegó el momento a La Plata, con el local que está situado en la rotonda de entrada a la ciudad en 74 y 120.

"Ese fue nuestro primer desafío, salir de la ruta y entrar en lo urbano. En La Plata replicamos la cafetería, pero no tanto la gastronomía, que quedó resumida a sándwiches livianos y ensaladas. Nos fue bien y superamos las expectativas que teníamos", explica Juan Ignacio Castoldi, director de Operaciones y RR.HH. de Atalaya.

Con esta primera prueba superada, el parador decidió que había llegado el momento de continuar con nuevas aperturas. Fue entonces que empezaron a prestar atención a los pedidos de franquicias, con la idea de tener una inauguración por año.

Así aparecieron nuevas posibilidades. Por un lado, de nuevos paradores en ruta, pero también de abrir más bocas de expendio dentro de las ciudades.

Por lo pronto, en enero se inagurarán dos nuevos locales. Uno en la ruta provincial 11, en la entrada de la localidad balnearia de Mar del Tuyú, y el otro en la ruta 193, entre la ruta 9 y el puente Zárate-Brazo Largo.

"Tendrían que haber estado listos antes, pero la cuarentena demoró todo. Ahora están avanzados y creemos que en el verano podrán empezar a recibir visitas", agrega Castoldi.

Pero la pandemia no solo retrasó los planes ruteros. Antes de marzo tenían prevista la llegada a la ciudad de Buenos Aires. La compañía estaba analizando dónde podrían ubicarse y empezaba a buscar un socio para su franquicia.

Así, con la imposibilidad de avanzar en la apertura decidieron hacer un cambio de planes sobre la marcha. En vez de llegar con un local, lo harían solo con las medialunas y las venderían a través de las apps de delivery.

"Conseguimos un partner para instalar un centro de horneado en Coghlan. Él hacía viandas y el negocio le había caído mucho, así que empezamos a despachar medialunas para que se cocinaran en Buenos Aires y se vendieran online. En estos meses sumamos otros dos centros de horneado, en Villa Crespo y Mataderos", cuenta.

Con estos puntos de venta, la compañía logró hacer algo de caja. Eso les permitió pasar un poco mejor el año en el que, cuarentena mediante, las ventas de su local madre cayeron prácticamente a cero.

Ahora, con la construcción habilitada, volverán a la carga para encontrar un socio para abrir la primera franquicia porteña y abandonar los centros de horneado. El objetivo es tener el primer contrato firmado antes de fin de año y que la inauguración se haga en la primera mitad de 2021. 

"Se lo vamos a ofrecer primero a nuestros partners actuales. Queremos replicar la idea de un parador, pero en la ciudad. La idea es tener pocas mesas y que el fuerte sea el take away. Que sea una parada en el camino a un parque o a la casa de un amigo, al que le lleves medialunas y café", dice Castoldi.

El concepto será el de un local pequeño, de unos 60 metros cuadrados y que esté ubicado en zonas de alto tránsito. Eso continuaría la idea de la marca de ser "una parada en el camino". La inversión necesaria se ubica entre u$s 500 y u$s 1000 por metro cuadrado. 

"Buenos Aires es el gran desafío. Apuntamos a lo más alto y creemos que lo vamos a conseguir", concluye.