El Cronista Comercial

Flybondi devuelve aviones y extiende hasta septiembre la rebaja salarial

La low cost comenzó a vender vuelos de cabotaje e internacionales para septiembre, con buenos resultados tras una fuerte promoción. Ajustó sus gastos, recibió más aporte de sus accionistas y ahora espera que el Gobierno apruebe vuelos y no cierre El Palomar

Crisis de las aéreas: para sobrevivir Flybondi devuelve aviones y extiende hasta septiembre la rebaja salarial

La low cost Flybondi tiene la mira puesta en septiembre, mes en que se podrán reiniciar vuelos. Pero, como el resto de las compañías aéreas, tuvo que buscar la forma de sobrellevar poco más de cinco meses sin operación. 

Para reducir sus costos al tener escasos ingresos por la pandemia, puso varios planes en marcha: devolvió dos Boeing 737-800 NG en julio y julio de los cinco que tenía en su flota, ya que estima una menor demanda en el reinicio; dejó en suspenso la incorporación de un avión más previsto para 2020 y extendió el acuerdo con sus 570 empleados de rebaja salarial durante la pandemia hasta septiembre inclusive. Esto, más aportes extra de sus accionistas (Cartesian Capital Group y Yamasa, entre otros), le permite llegar en condiciones a septiembre, cuando espera volver a volar.  

“Cuando comenzó la restricción de vuelos por la pandemia, iniciamos el manejo estricto de nuestros costos. Estamos evaluando cuántos aviones vamos a necesitar para septiembre y octubre; teníamos cinco B737-800 en leasing; para optimizar costos, no tenía sentido mantener los cinco y, además, ahora se consiguen contratos más beneficiosos en este contexto”, explicó Mauricio Sana, CCO y CEO interino de Flybondi a El Cronista. “El proyecto es cerrar 2020 con cuatro aviones, en función de cómo se reactive la demanda  y las definiciones de los organismos reguladores, con lo cual sumaríamos uno más antes de fin de año y un quinto durante 2021. También postergamos el plan de sumar un avión más este año, para llegar a seis”, comentó Sana.

Para sobrellevar esta crisis global impensada, Sana aclara que todos tuvieron que hacer aportes. “Cada accionista asumió ciertos compromisos, para ser más eficientes. Hace cuatro meses era impensable devolver un avión, pero ahora hacerlo ayuda a reducir mucho los costos. Además, gracias a la buena relación que tenemos, logramos un acuerdo con todos los empleados para reducir salarios, inicialmente por tres meses, pero ahora se extendió hasta septiembre inclusive, en forma escalonada; los cargos más altos tiene mayor descuento, y eso permitió que no perdiéramos a colaboradores en este camino. Los accionistas vieron el compromiso que todos tomamos y siguen apostando en la compañía”, explicó.

Ese acuerdo con los empleados y el sindicato de la low cost le permitió bajar los costos fijos un 40% en la masa salarial; para los directivos, la rebaja es del 50% mientras que para el resto va de 12% a 40%, en función del nivel salarial; quien menos cobra, percibe menos rebaja.

“Habíamos tenido un muy buen 2019 y un muy buen verano; esos ingresos, sumados a los ahorros en sueldos, aviones y en otros costos, más aportes adicionales de capital de los accionistas, nos permite sobrellevar esta crisis”, destacó Sana.

La empresa está enfocada, ahora, en vender los vuelos que operará desde septiembre. A inicios de julio, lanzó una muy fuerte promoción de tramos de cabotaje por $ 999, durante tres días, y luego por $ 1299, con 25.000 asientos en oferta para volar hasta junio de 2021. Con precios más que atractivos y la posibilidad de cambio hasta dos veces sin multa, la campaña tuvo éxito, en un contexto donde la demanda de pasajes es aún escasa: la aérea vendió más que en el Hot Sale del año pasado y con un dato llamativo: el 30% de las ventas fue para vuelos de septiembre y octubre de este año. “Buscamos optimizar la ocupación. No podemos darnos el lujo de volar con 60% o 70% de los asientos vendidos, necesitamos que sea lo más alto posible y teníamos que empezar a incentivar la demanda; así, logramos dos días de ventas récord. Comprobamos que la gente sí quiere volar”, comentó.

Desde septiembre, prevé operar casi las mismas rutas que antes de la pandemia, aunque con frecuencias mucho más reducidas. Se trata de 12 rutas de cabotaje desde El Palomar y seis desde Córdoba, además de otras cuatro internacionales (tres a Brasil y una a Paraguay), desde Buenos Aires.  “Dependemos de las definiciones de los reguladores, cuántos itinerarios y horarios van a aprobar. Pero queremos mantener la misma cantidad de rutas y si son necesarios ajustes por menor demanda, se harían en las frecuencia”, explicó Sana.

De hecho, si bien la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) permitió vender vuelos que operen desde septiembre, aún no aprobó los de ninguna compañía, con lo cual se vende a la espera de poder concretar los horarios y rutas prefijadas. 

A Flybondi le preocupa, además, que el Gobierno defina cerrar el aeropuerto de El Palomar donde opera para vuelos comerciales, luego de que Aeropuertos Argentina 2000, que tiene la concesión, pidiera al ORSNA (Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos) su cierre definitivo, cuestión aún no resuelta por el organismo. 

“La información oficial es que El Palomar seguirá operando como antes de la pandemia, no hay ninguna comunicación que lo limite. Pero,en caso de que no podamos hacerlo a futuro, la opción sería operar desde el Aeroparque Jorge Newbery, algo que habría que negociar”, comentó Sana.  

“Tenemos clarísimo que estamos trabajando para 2021, con una operación más grande que antes de la pandemia, con más rutas. La gran incertidumbre son los próximos cinco meses. porque hay cosas que no se definen”, admitió Sana. El Aeroparque estará cerrado por obras hasta el 1º de diciembre y sus operaciones serán trasladadas temporalmente a Ezeiza. Por eso, en caso de que se limite la operación de El Palomar, las low cost deberían operar desde Ezeiza, al menos temporalmente. Pero aún eso no fue definido.

La empresa inició una iniciativa en change.org contra el cierre de El Palomar, que lleva ya juntadas 86.700 firmas. Y, días atrás, los sindicatos de Flybondi y JetSmart (la otra low cost que opera con base en esa terminal) enviaron una carta al presidente Alberto Fernández, en la que destacan que necesitan seguir operando desde ese aeropuerto de bajo costo, no sólo porque genera trabajo, sino también por la “inclusión” de personas que, de otro modo, no pueden volar.

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